12/02/2026 Noticia

Ciencia y campesinado definen los diez criterios básicos de la agricultura regenerativa para frenar el greenwashing

Responsable de prensa

Ángela Justamante

Graduada en Biología y comunicadora científica, actualmente responsable de prensa del CREAF, también cuenta con experiencia en proyectos europeos y de divulgación científica.

La agricultura regenerativa se está consolidando como una de las grandes alternativas para hacer frente a los actuales retos ambientales y sociales. Sin embargo, este auge no ha ido acompañado de una certificación oficial, lo que ha provocado que empresas y otros actores se apropien de este término como herramienta de greenwashing, que no avala la comunidad científica ni la mayoría de los productores regenerativos. Para dar respuesta a este vacío, el CREAF y la Asociación Española de Agricultura Regenerativa Ibérica publican hoy un documento de referencia que establece los diez criterios básicos que determinan qué es la agricultura regenerativa real.  El documento se ha creado durante el proyecto REGEN y cuenta con el consenso de casi 200 personas productoras, entidades y representantes del sector, además de personal científico de universidades y centros de investigación de toda España.

A su vez, el CREAF lanza resultados científicos inéditos que defienden con más fuerza este modelo frente al convencional. Después de dos años de análisis y comparativas la ciencia determina que la agricultura regenerativa produce alimentos más saludables, y que puede hacerlo en la misma cantidad y con un coste similar o incluso inferior que el sistema convencional. En este caso, el proyecto Regenera.cat ha contado con la participación de cuatro fincas de Catalunya que llevan diversos años aplicando técnicas regenerativas en varias de sus parcelas de huerta (Verdcamp Fruits), viñedos (Familia Torres), frutales (Pomona Fruits) -tres fincas que cuentan con el certificado ecológico y han decidido ir un paso más allá con la agricultura regenerativa- y vacas de pasto (Planeses).

Diez ejes adaptados a cada cultivo

Uno de los ejes vertebradores del documento es el cuidado del suelo, con criterios como evitar labrar para preservar una estructura que tarda años en formarse; mantenerlo cubierto todo lo posible, con restos de poda u otras cubiertas vegetales, para reducir la erosión y mantener la humedad; o integrar el pastoreo dirigido de manera que el ganado se mueva diariamente, para ayudar con sus excrementos y el pisoteo a fertilizar la tierra. Algunos objetivos fundamentales son gestionar la finca agroecológicamente, reducir el uso de agua y minimizar los residuos. Además, se establece un pilar social que pone en valor el estrecho vínculo de la agricultura con la salud del territorio y las personas, porque para que el cambio de modelo sea factible también son necesarias actividades de intercambio de conocimiento, circuitos cortos de comercialización o movilizar a los consumidores.

Woman with microphone, yellow dress, and short gray hair.

Los criterios parten de un trabajo previo de Definición y Criterios Generales de la Agricultura Regenerativa en Iberia elaborado por 50 representantes del colectivo practicante, y facilitados por la Asociación en 2022. Ahora, a través del proyecto REGEN, hemos impulsado un nuevo proceso participativo, donde muchas personas del sector regenerativo han colaborado para completar y concretar estos criterios, incorporando el respaldo científico del CREAF.

Ana Digón, presidenta de la Asociación

Para hacerlo, a lo largo de un año se han organizado seis debates regionales en fincas de Andalucía, la Comunitat Valenciana, Galicia, Castilla y León y Catalunya, y un encuentro final en Manresa, en el festival REVIVE, entre representantes de toda Iberia.

Además, estos criterios se han desarrollado de forma específica para seis tipos de producción, ya que cada uno tiene realidades y necesidades distintas. Los tipos de producción que se han incluido son olivos, cítricos y frutales, viticultura, huerta, cultivos herbáceos y ganadería de vacuno, y en el futuro se planea ampliarlo con más cultivos.

Javier Retana CREAF

Para extender el modelo regenerativo en un mundo que cada vez afronta más retos ambientales y sociales, es imprescindible que la ciencia se implique y dialogue con el sector agrícola. El futuro de nuestra alimentación depende de ello.

Javier Retana, investigador del CREAF, catedrático de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y coordinador de la parte científica de REGEN

Los 10 criterios de la Agricultura Regenerativa. Diseño: Pol Puertas Sánchez

Nuevos resultados científicos avalan los beneficios

Entre los resultados de RegeneraCat, el equipo científico destaca que los productos obtenidos por técnicas regenerativas incrementan la concentración de algunos nutrientes y son, por tanto, más saludables. "Existen pocos trabajos que hayan evaluado la densidad nutricional de los alimentos obtenidos por técnicas regenerativas”, indica Dolores Raigón, investigadora de la Universitat Politècnica de València y experta en análisis nutricional.

Por ejemplo, en el caso de Verdcamp Fruits se ha detectado mayor contenido mineral y de sustancias antioxidantes en las calabazas regenerativas, “además también hay más concentración de las sustancias responsables del sabor dulce”, añade la investigadora.

En la misma línea, las peras de Pomona Fruits destacan por su equilibrio en la concentración de ácidos y azúcares totales, “por lo que son frutas más compensadas en el sabor, es decir, ni muy dulces ni muy ácidas”, explica Dolores Raigón. Al igual que en las calabazas, las peras regenerativas también tienen un contenido superior en polifenoles y el doble de capacidad antioxidante, “todo esto ayuda a reducir el estrés oxidativo celular y favorece una mayor protección frente a enfermedades”.

Por su parte, la leche procedente de las vacas de las fincas regenerativas de Planeses presenta un índice aterogénico claramente más bajo, “esto quiere decir que hay menos ácidos grasos asociados a la formación de placas en las arterias”, añade la experta. En el caso del yogur regenerativo, los resultados son aún más positivos, ya que presenta índices aterogénicos y trombogénicos -que mide la tendencia de las grasas a favorecer la formación de coágulos en la sangre- más bajos, "en general, esto se asocia a un perfil lipídico más saludable, con menor riesgo cardiovascular y de formación de trombos”.  

Planeses, Galdric Mossoll CREAF

Planeses (Girona). Imagen: Galdric Mossoll

Farmer inspecting his crops in a lush garden.

Verdcamp Fruits (Tarragona). Imagen: Galdric Mossoll

Chickens foraging in a field of small white flowers.

Familia Torres (Barcelona). Imagen: Galdric Mossoll

Two people walking down an orchard path, lined with green trees.

Pomona Fruits (Lleida). Imagen: Gerard Gaya

Más agua y carbono en el suelo

Más allá de los alimentos, los datos revelan que la gestión regenerativa tiene efectos positivos sobre el suelo. En las parcelas de Verdcamp Fruits y Pomona Fruits es donde se han observado las diferencias en el suelo más grandes. En concreto, la concentración de carbono en el suelo regenerativo es de al menos un 35% mayor en las parcelas regenerativas en comparación con las convencionales. “Para hacernos una idea de la importancia de este dato, se ha estimado que aumentando cada año un 0,4% la retención de carbono de todos los suelos agrícolas y forestales podría compensarse la totalidad de las emisiones actuales de gases de efecto invernadero”, destaca Sara Marañón, investigadora del CREAF y parte del proyecto. También han detectado que la capacidad de retención de agua es de al menos un 9% más alta en las parcelas regenerativas, “esto supone que pueden absorber más agua en caso de inundación y tener más reservas en caso de sequía”, puntualiza la experta.

El estudio también muestra que el modelo regenerativo mantiene mejor el microclima del suelo, “esto es muy positivo porque, por ejemplo, se amortigua la temperatura cuando hace calor y se mantiene mejor la humedad. De hecho, hemos visto que se pueden amortiguar hasta 3.6 grados las temperaturas máximas del suelo en verano”, añade Marañón.

Y hay más. Se ha observado que hay más biodiversidad de bacterias, hongos y microartrópodos en el suelo y varias de las especies que se han detectado son bioindicadores de una mejor calidad del ecosistema. “También aparecen especies reconocidas como biopesticidas comerciales, como Metarhizium sp., es decir, que pueden actuar como control natural de plagas”, explica Xavi Domene, investigador del CREAF.

Rows of crops growing on a farm with a mountain in the background.

Huerto regenerativo de la finca Planeses, coordinada por el investigador del CREAF Marc Gràcia. Imagen: Galdric Mossoll

"Otro punto muy relevante es que los resultados finales de RegeneraCat constatan que, al contrario de lo que suele pensarse, después de unos años de transición y una vez se recupera la salud del suelo, este modelo puede producir la misma cantidad de alimentos que el sistema convencional y hacerlo con un coste similar o incluso inferior”, relata Javi Retana, investigador del CREAF y también coordinador de RegeneraCat. Según el investigador, todavía hacen falta datos a mayor escala y el siguiente paso es ampliar la investigación con más fincas y todavía más cultivos diferentes, pero “en conjunto, los resultados son muy esperanzadores y avalan los beneficios de la agricultura regenerativa”, finaliza Retana.

El proyecto de agricultura regenerativa Regenera.cat está financiado por la AGAUR a través del programa Clima, financiado por el Fons Climàtic del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, el cual se nutre del 50 % de los ingresos obtenidos mediante el impuesto sobre las emisiones de CO₂ de los vehículos de tracción mecánica y del 20 % de la recaudación del impuesto sobre las instalaciones que inciden en el medio ambiente.