Un hecho preocupante a destacar es que en cinco de las seis barreras analizadas en el estudio, los resultados de su percepción en Catalunya están por encima o muy por encima de la media Europea.
Más de la mitad de las personas propietarias forestales o profesionales forestales de Europa no están aplicando medidas para adaptar los bosques al cambio climático. De hecho, pese a reconocer la urgencia, la mayoría ven más factible hacerlo en un futuro que ahora. Un estudio a escala europea publicado recientemente en la revista Forest Policy and Economics y coordinado por el proyecto europeo RESONATE, con participación del CREAF, concluye que, en Cataluña, el sector forestal asocia esta falta de adaptación a la falta de estímulos económicos . Una consideración que también se da en otros países pero que limita mucho más a Cataluña que a la del resto de regiones europeas analizadas. Las restricciones legales serían la segunda barrera limitante y, en tercer lugar, la falta de apoyo y aceptación social que comporta aplicar algunas medidas, sobre todo cuando se trata de cortar árboles (hacer despejes).
El estudio ha recogido la opinión de 804 personas en su mayoría propietarios y propietarias forestales, pero también de técnicos de la administración y algunos investigadores de Alemania, Cataluña, Croacia, Finlandia, Francia, Galicia, Irlanda, República Checa y Reino Unido.
Más diversidad y especies adaptadas a la sequía
RESONATE también ha consultado en el sector qué acciones de gestión forestal creen que serían las más efectivas a la hora de adaptar los bosques a efectos del cambio climático. En general, las acciones consideradas como las más efectivas en Europa y en Cataluña han sido: introducir especies más tolerantes en la sequía, mantener o aumentar la diversidad de especies, y practicar aclareos para disminuir la densidad del bosque y competencia por el agua . Por el contrario, la reducción en los turnos de corte y muy especialmente la ausencia de gestión, se han considerado medidas poco o nada efectivas. Sobre las que ven más factibles, los propietarios forestales han puesto de manifiesto que introducir especies más tolerantes a la sequía es una medida que se considera más difícil de realizar, en comparación con la diversificación de los bosques y la práctica de aclareos; actuaciones que ya están realizando respectivamente el 50% y 65% de los encuestados para adaptar sus bosques. En los tres casos, la principal dificultad percibida para realizar estas acciones es la falta de viabilidad económica, mientras que la poca aceptación social también se considera una barrera importante en el caso de los aclareos.
"A pesar de que el sector piensa que la ausencia de gestión (o dejar que el bosque crezca de forma natural) es una práctica poco efectiva, la ciencia forestal tiene numerosas evidencias de que, en algunas situaciones, dejar los bosques a su libre evolución hacia estructuras más maduras puede ser también recomendable para su adaptación al cambio climático . Claramente necesitamos más transferencia".
Informados por la ciencia
La única barrera en la que Cataluña parece no presentar problemas en opinión de los encuestados es en la posible falta de evidencia científica. En este caso, el trabajo desarrollado desde los centros de investigación del país vinculados a temas forestales, como son el CREAF y el CTFC, y la labor divulgadora de diferentes agentes del sector, hacen que se produzca una buena producción y difusión del conocimiento científico hacia propietarios y técnicos de la administración, avalando las medidas de adaptación a aplicar.
"Revertir esta situación debe ser un objetivo primordial y urgente de la política y estrategia forestal del país al que pueden contribuir propuestas de apoyo y dinamización de la política forestal desde propio sector y la investigación, como acciones de formación y divulgación hacia la sociedad", concluye Espelta.