La actuación en esta cantera se llevará a cabo en colaboración con el Programa de restauración de actividades extractivas abandonadas que impulsa la Generalitat de Catalunya. Durante el encuentro, la directora general de Cambio Climático y Calidad Ambiental, Sonsoles Letang, subrayó la relevancia de esta colaboración institucional, destacando que “este proyecto es una pieza clave para mejorar la calidad ambiental y la resiliencia de nuestro paisaje”, y añadió que la iniciativa permitirá “favorecer la conservación de las comunidades de polinizadores autóctonos en un entorno que necesita una restauración específica e innovadora”.
El proyecto tiene un marcado carácter internacional, con un consorcio formado por ocho entidades de España, Italia y Grecia, y cinco localidades de implementación distribuidas en tres países: una en Gran Canaria, una en la provincia de Barcelona, una en Italia y dos en Grecia. El proyecto fue impulsado desde la administración pública canaria, representada en el consorcio por el Cabildo de Gran Canaria y por la empresa pública GESPLAN, que además actúa como socio coordinador.
En Cataluña, las entidades participantes son el CREAF y el Institut Botànic de Barcelona; en Italia participa la Universidad Sapienza de Roma; y en Grecia intervienen la Universidad Aristotélica de Tesalónica, la Universidad de Creta y la Sociedad Helénica para la Protección de la Naturaleza.
Con un presupuesto total de 7.179.440,97 euros, cofinanciado al 60 % por la Comisión Europea, el proyecto comenzó en diciembre de 2025 y tendrá una duración de 72 meses.