19/05/2026 Noticia

Islas de biodiversidad en espacios degradados para recuperar abejas, mariposas y sírfidos: comienza el proyecto NewLIFE4BioIslands

Responsable de comunicación

Anna Ramon Revilla

Soy licenciada en Biología (2005 UAB) y Máster en Comunicación Científica y Ambiental (2007 UPF) . Desde 2011 soy la Responsable de Comunicación del CREAF.

Este 2026 el CREAF ha recibido un nuevo impulso para reforzar su investigación en restauración de hábitats degradados y conservación de polinizadores gracias al proyecto NewLIFE4BioIslands. Se trata de una iniciativa que quiere crear islas de biodiversidad en terrenos degradados para revertir el declive de los polinizadores silvestres, mejorar la conectividad de los hábitats y restaurar los ecosistemas de una manera más resiliente frente al cambio climático, por ejemplo mediante especies más resistentes a las sequías.

El proyecto se desarrolla en el marco del programa europeo LIFE y plantea una restauración del territorio basada en el concepto de islas de biodiversidad o “bioislas”: espacios concebidos como pequeñas superficies de hasta 200 m² restauradas con flora autóctona para generar una cubierta vegetal diversa que proporcione refugio y recursos alimentarios a las comunidades de polinizadores. Además, estas bioislas no funcionan de forma aislada, sino que se distribuirán estratégicamente por el territorio para restablecer la conectividad ecológica.

Vicenç Carabassa CREAF

Las bioislas se crean gestionando el suelo de una manera adaptada a cada situación y hábitat a restaurar. Por ejemplo, se pueden aplicar enmiendas orgánicas para favorecer la fertilidad, reducir el riesgo de erosión e incrementar el secuestro de carbono, además de realizar siembras y plantaciones con especies facilitadoras del sistema y propias de cada hábitat objetivo.

Vicenç Carabassa, investigador del CREAF

También se generan áreas de exclusión del herbivorismo en escenarios afectados por el sobrepastoreo, o se utilizan protectores para plantones que, al mismo tiempo, permiten captar agua de niebla y rocío, aumentando así el agua disponible para las plantas jóvenes.

El objetivo central del proyecto es revertir el declive de los polinizadores autóctonos, en línea con la Estrategia Europea de Biodiversidad 2030 y de acuerdo con el Reglamento Europeo de Restauración de la Naturaleza. Al finalizar el proyecto se espera lograr un incremento del 20% en la diversidad y del 30% en la abundancia de abejas, mariposas y sírfidos en las zonas de actuación. 

Las primeras bioislas de Cataluña estarán en una cantera

En el marco del inicio de las actuaciones, el pasado 4 de mayo se celebró la primera reunión de coordinación para las acciones previstas en la provincia de Barcelona. La jornada contó con la participación presencial del socio coordinador GESPLAN y del Cabildo de Gran Canaria, implicado en la dirección técnica del proyecto. Por parte de Cataluña participaron el CREAF y el Institut Botànic de Barcelona, así como representantes de actores clave como el Ajuntament de Sant Vicenç de Castellet, la Dirección General de Cambio Climático y Calidad Ambiental, Forestal Catalana SA y personal del Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac.

La reunión incluyó una agenda de presentaciones técnicas durante la mañana, seguida de una salida de campo a la cantera de El Roure, zona de implementación del proyecto, y una visita al Parque Natural de Sant Llorenç, ya que el proyecto crea sinergias con actuaciones de restauración que el parque está impulsando, como la plantación de espantallops, planta nutricia de Iolana debilitata, una especie de mariposa amenazada.

La restauración de la cantera El Roure, situada dentro del espacio de la Red Natura 2000 y en el ámbito de la propuesta de ampliación del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac impulsada por la Diputación de Barcelona, permitirá recuperar hábitats abiertos clave para especies en regresión como la blaveta de l’espantallops, el águila perdicera o el alcaudón.

Man leaning against a stone wall, looking thoughtful.

Desde la Oficina aportamos conocimiento sobre hábitats, especies y gestión activa para que este proyecto se convierta en un modelo útil para futuras actuaciones de restauración ecológica en Cataluña y Europa.

Daniel Pons, técnico de conservación del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt y l'Obac

La actuación en esta cantera se llevará a cabo en colaboración con el Programa de restauración de actividades extractivas abandonadas que impulsa la Generalitat de Catalunya. Durante el encuentro, la directora general de Cambio Climático y Calidad Ambiental, Sonsoles Letang, subrayó la relevancia de esta colaboración institucional, destacando que “este proyecto es una pieza clave para mejorar la calidad ambiental y la resiliencia de nuestro paisaje”, y añadió que la iniciativa permitirá “favorecer la conservación de las comunidades de polinizadores autóctonos en un entorno que necesita una restauración específica e innovadora”.

El proyecto tiene un marcado carácter internacional, con un consorcio formado por ocho entidades de España, Italia y Grecia, y cinco localidades de implementación distribuidas en tres países: una en Gran Canaria, una en la provincia de Barcelona, una en Italia y dos en Grecia. El proyecto fue impulsado desde la administración pública canaria, representada en el consorcio por el Cabildo de Gran Canaria y por la empresa pública GESPLAN, que además actúa como socio coordinador.

En Cataluña, las entidades participantes son el CREAF y el Institut Botànic de Barcelona; en Italia participa la Universidad Sapienza de Roma; y en Grecia intervienen la Universidad Aristotélica de Tesalónica, la Universidad de Creta y la Sociedad Helénica para la Protección de la Naturaleza.

Con un presupuesto total de 7.179.440,97 euros, cofinanciado al 60 % por la Comisión Europea, el proyecto comenzó en diciembre de 2025 y tendrá una duración de 72 meses.