14/05/2026 Noticia

Las minas o canteras podrían transformarse en islas de biodiversidad y la ciencia ya sabe cómo hacerlo con éxito

Responsable de comunicación

Anna Ramon Revilla

Soy licenciada en Biología (2005 UAB) y Máster en Comunicación Científica y Ambiental (2007 UPF) . Desde 2011 soy la Responsable de Comunicación del CREAF.

No hay dudas, las minas y canteras destruyen el medio natural terrestre y pueden generar problemas de contaminación de aire y agua. Sin embargo, parte de nuestra actividad depende de ellas para obtener materiales de todo tipo (arenas, piedra, minerales, etc). ¿Existe margen de mejora pues en estas actividades? Un reciente estudio con participación del CREAF, resumido ahora en un policy brief publicado por la Society for Ecological Restoration Europe (SERE) , concluye que minas y canteras pueden llegar a convertirse en islas de biodiversidad si se aplica el conocimiento científico existente. También recalca que la recuperación de estos espacios deben constar como una prioridad dentro de los planes nacionales de restauración; unos planes que actualmente se están redactando y que son obligatorios con la nueva Ley Europea de Restauración.

Vicenç Carabassa CREAF

Antes de realizar este cambio de chip hay que superar algunas barreras, nosotros hemos detectado cinco, pero destacaría dos clave, la primera, alinear los marcos legales actuales que afectan a estas explotaciones, que ahora son demasiado poco ambiciosos, con los objetivos de restauración europeos, la segunda, mejorar los incentivos para que los actores implicados se comprometan y dotar de más.

Vicenç Carabassa, investigador del CREAF y uno de los autores del estudio

El artículo publicado recomienda igualmente cinco soluciones, como por ejemplo realizar un seguimiento de las explotaciones en base a criterios científicos, poner a disposición guías prácticas de restauración adaptadas a cada contexto, crear una red de espacios restaurados con éxito que sean fuente de inspiración e implicar a las administraciones, sector y agentes del territorio en todo el proceso.

Para llegar a estas conclusiones, el estudio ha analizado más de 500 explotaciones en diez países europeos y los resultados muestran que la regeneración natural puede ser muy efectiva, pero que el éxito depende de comprender bien las condiciones específicas de cada sitio y de mantener un seguimiento a largo plazo.

Parcel·les experimentals amb tractaments de compostos orgànics diferents en una zona en procés de restauració a la Falconera, El Garraf. Imatge: Galdric Mossoll

Parcelas experimentales con tratamientos de compuestos orgánicos diferentes en una zona en proceso de restauración en La Falconera, El Garraf. Imagen: Galdric Mossoll

De la destrucción al refugio natural

El policy brief desglosa el potencial que tienen las canteras y explotaciones mineras de pasar de ser espacios degradados y sin vida, a convertirse en refugios o islas de biodiversidad. Con una buena planificación guiada por la ciencia, ya menudo también gracias a la regeneración natural, estos paisajes pueden renacer como mosaicos de hábitats ricos y diversos, que incluyen prados, matorrales, bosques jóvenes o zonas húmedas . Por ejemplo, antiguas arenas pueden evolucionar de forma espontánea hacia dunas y taludes vegetados que crean una combinación de espacios abiertos muy valiosos por la fauna. En otros casos, las balsas que se forman después de la extracción, pobres en nutrientes, se convierten en lugares de cría clave para anfibios en declive, mientras que las paredes verticales de arena o roca ofrecen espacios de nidificación para pájaros como el águila perdicera.

Además, si las explotaciones están cerca de paisajes agrícolas intensivos y muy homogéneos, una vez recuperadas pueden actuar como refugios para insectos, mariposas y plantas, gracias a su heterogeneidad y al hecho de que a menudo mantienen condiciones que ya no se encuentran en otros lugares. Con el tiempo, la combinación de zonas en diferentes estadios de sucesión genera una gran diversidad de hábitats conectados entre sí capaz de reforzar la infraestructura verde y contribuir de forma clave a la recuperación de la biodiversidad. "En este sentido, es clave entender que no sustituyen a los ecosistemas bien conservados, sino que los complementan, ayudando a ampliar y fortalecer la red de espacios naturales en un contexto de creciente presión sobre el territorio", concluye Carabassa.

La Falconera, un ejemplo de éxito cercano

El grupo de investigación Protecsols del CREAF lleva años trabajando para mejorar estas prácticas extractivas y hacerlas más respetuosas, mirando cómo restaurar los hábitats que impactan o llevando a cabo acciones concretas de conservación de especies, entre otros. Parte de su éxito se enmarca en la restauración de La Falconera, una cantera de roca caliza, explotada por la empresa MOLINS SA, en la que se han realizado varios proyectos de investigación para mejorar su restauración. Concretamente se han cubierto las zonas abiertas y degradadas con suelos artificiales o tecnosols hechos a medida, con mezclas de tierra, paja y otras enmiendas orgánicas como el compost. Sobre esta tierra nueva, se han hecho crecer plantas específicas que han dado lugar a hábitats de interés prioritarios, como la maquia mediterránea (con arbustos y árboles acostumbrados a la sequía) o los prados secos calcícolas, un hábitat especialmente interesante para el águila perdicera, una especie protegida que la Diputación de Barcelona quiere mantener con esta Diputación de Barcelona.

Manual esmenes CREAF-ARC

Itinerario visual sobre qué es necesario tener en cuenta para aplicar enmiendas orgánicas en la rehabilitación y restauración de suelos. Diseño: José Luis Ordóñez

De hecho, Cataluña es pionera en la aplicación de estos principios, ya que el seguimiento de la restauración ya se realiza teniendo en cuenta criterios científicos y guías y manuales, como son el Manual Restocat de restauración de actividades extractivas o el Protocolo de seguimiento con drones de las medidas de restauración . Asimismo, en Cataluña existen multitud de ejemplos de restauración exitosos y un trabajo en red entre empresas, administraciones y centros de investigación. "En este sentido podríamos decir que Cataluña es un living lab en restauración minera referente a nivel Europeo", concluye Carabassa.

Artículo científico: Ballesteros, M., Rehounková, K., Decleer, K. et al. Maximización biodiversity potencial en Europe's minas y quarries: A key role para EU Nature Restoration Regulation targets. Ambio 55, 280-296 (2026). https://doi.org/10.1007/s13280-025-02235-4