Por último, nos quedamos con las sensaciones vividas en Ulan Bator para conocer más esta convención. "El ambiente que se respira en esta COP es bastante más distendido que en las negociaciones climáticas, mucho más estresante y político, y menos técnico, si lo comparamos con las de biodiversidad, así el foco de lo que ocurre está más relacionado con cómo funcionar mejor y qué marco es más útil para hacer que sea una convención cada vez más relevante. Además, a diferencia de las otras COP, a diferencia de las otras COP que el ambiente también cambia”, comenta Anna Carlos.
En general, desde el CREAF se valora de forma muy positiva esta primera experiencia que nos permitirá, una vez hayan pasado las tres COPS, tener una visión cada vez más holística y global. Queremos que nuestra ciencia sea cada vez más útil y por eso es necesario tener en cuenta los nexos y proponer soluciones que ataquen de forma consecutiva los tres retos globales.
"La crisis ambiental sin precedentes que nos afecta actualmente es en realidad un conjunto de diferentes crisis - la emergencia climática, la pérdida de biodiversidad, la contaminación, etc.- que se interconectan e interrelacionan. Aunque es comprensible que desde el punto de vista político se trabajen por separado, desde el punto de vista científico no podemos trabajar sólo en una, sino que las tenemos que contemplar como a C'. hará seguimiento de los tres procesos de gobernanza internacional principales por temas ambientales, precisamente para poder aportar la visión científica de forma agregada y sin contribuir a la creación de silos.”, Alicia Pérez-Porro, Jefe de Relaciones Institucionales y de Interacción Política del CREAF.
Y esto es sólo el principio, la COP17 de Ulan Bator es sólo una de las tres grandes citas internacionales de las Convenciones de Río que este 2026 ponen el foco en los grandes retos ambientales globales. En octubre, el CREAF estará presente en la COP17 de Biodiversidad, en Yerevan (Armenia), del 19 al 30 de octubre, y en noviembre, en la COP31 de Cambio Climático, en Antalya (Turquía), del 9 al 20 de noviembre. Estaremos con una delegación más amplia, para compartir conocimiento científico y contribuir, desde la investigación, a conectar las respuestas ante la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la degradación de la tierra.