04/11/2026

Europa tiene datos de biodiversidad, pero todavía le cuesta convertirlos en políticas de conservación

Técnico/a de comunicación

Núria Coma Leal

Graduada en Biología y másteres en Biodiversidad (UB) y Comunicación Científica (VIU). Con vocación por acercar la naturaleza y la ciencia a todos los públicos con rigor y claridad.

Un nuevo estudio, publicado en npj Biodiversity del grupo Nature ha identificado los 'cuellos de botella' que existen en los actuales programas de seguimiento de la biodiversidad en Europa. Se trata de puntos donde nos atascamos a la hora de obtener la información necesaria para dar respuesta a las políticas ambientales. Aunque el estudio se centra a nivel Europeo, los resultados también contribuyen a cumplir con los compromisos mundiales de conservación de la biodiversidad, recogidos en el Marco Mundial de Kunming-Montreal con sus 23 metas y que se han evaluado recientemente durante la COP17 en Ereván, Armenia. Este estudio se ha liderado desde el CREAF en los proyectos europeos EuropaBON y BioAgora.

Uno de los cuellos de botella que ha detectado el estudio es la dificultad de llegar a todas partes dentro de Europa. Por eso, el continente sigue teniendo espacios naturales, ecosistemas o regiones que no se están siguiendo, o porque son de muy difícil acceso, o porque no se destinan esfuerzos suficientes. Sería el caso del medio marino, donde los programas de seguimiento han quedado fragmentados y nos faltan datos continuos, sobre todo en el sur y este de Europa. El estudio también hace constar que existen grupos de especies a los que no se les dedica tanta atención como otros. Son ejemplos el zooplancton de agua dulce, los líquenes, los artrópodos terrestres o las plagas de los cultivos.

A estos obstáculos se suman otros 15. Por ejemplo, muchos de estos seguimientos no comparten sus datos sobre el estado de una especie o un hábitat, lo que dificulta poder comparar los resultados con otros obtenidos a distinta escala geográfica. Otro es que faltan herramientas que procesen los datos de forma automática y puedan transformar los datos recogidos en el campo en indicadores útiles y comparables.

Maria Blasi

Conocer estos obstáculos nos permite entender qué falta en los programas de seguimiento de la biodiversidad para que se puedan ligar con las políticas ambientales

Maria Blasi , investigadora del CREAF y autora del estudio que apoya a la Comisión Europea en materia de biodiversidad a través del proyecto BioAgora.

Para realizar el estudio se han analizado 17 programas de seguimiento de ecosistemas acuáticos, marinos y terrestres que se coordinan a nivel europeo. Por cada programa se ha descrito cómo se hace la monitorización, a qué escala y cada cuánto tiempo y se ha evaluado su capacidad para proporcionar Variables Esenciales de Biodiversidad (EBVs) .

Las EBVs son un conjunto de medidas estandarizadas que permiten evaluar y seguir los cambios en la biodiversidad a lo largo del tiempo y del espacio, tanto a nivel de especies como de ecosistemas. Por poner un ejemplo, dentro de los datos que se recogen en el programa europeo de seguimiento de mariposas encontramos información sobre dos EBVs, uno sobre la abundancia total de mariposas y otro sobre cómo les afecta los cambios estacionales en su ciclo biológico. Para que sean útiles, estos dos indicadores deben poder evaluarse a lo largo del espacio y el tiempo dentro de los seguimientos de mariposas que existen en Europa. El problema lo encontramos cuando los datos que obtenemos de los seguimientos de especies y hábitats no se ajustan exactamente a la definición de la EBV. En estos casos, nos encontramos con un nuevo cuello de botella que impide que estos datos que obtenemos puedan ser útiles para dar respuesta a las políticas ambientales.

Más datos no siempre significa más conocimiento

Cada uno de los obstáculos que analiza el estudio aparecen en distintos momentos, desde que se recogen los datos hasta que se integran a nivel subnacional, nacional o europeo. La investigadora lo compara con una escala en la que cada escalón puede presentar barreras o nuevas dificultades a la hora de obtener variables esenciales de biodiversidad: "cada obstáculo dificulta progresivamente la capacidad de compartir e integrar la información y, en consecuencia, de orientar las políticas de conservación".

¿Por qué ocurre esto? Muchos países europeos hacen seguimiento de las mismas especies o hábitats, pero no siempre lo hacen de la misma forma, ya que pueden existir diferencias en el protocolo a seguir, en las herramientas y los materiales que se utilizan o incluso en la forma de analizar los datos. Esta carencia de estandarización dificulta comparar los datos a lo largo del tiempo y entre territorios e integrarlos a escala europea para obtener una visión global del estado de la biodiversidad.

En esta línea, el estudio propone acciones concretas para poder alcanzar este objetivo a nivel europeo. Entre ellas está mejorar la coordinación, establecer protocolos armonizados, disponer de datos abiertos, éticos y justos para todos y asegurar una financiación sostenida .

El caso de la financiación es importante, porque como comenta Blasi, “una escasa financiación hace que no haya datos de seguimiento a largo plazo, pero también afecta a la coordinación entre países, a la capacidad de análisis o a la automatización de los seguimientos”.

Aunque Europa cuenta con muchos programas de seguimiento de la biodiversidad que son valiosos, necesitamos transformar unos esfuerzos ahora fragmentados en información fiable sobre la naturaleza y que sirva para orientar las políticas ambientales

Maria Blasi

Casos de éxito en Cataluña

En este estudio se habla de lo que falta a nivel europeo, pero también es necesario poner sobre la mesa las iniciativas que se están haciendo desde Cataluña. En este sentido, cabe destacar el proyecto HARMON , que busca coordinar los seguimientos de la biodiversidad en todo el territorio y hacerlos comparables a nivel europeo. En cuanto a los seguimientos en Cataluña existen, por ejemplo, el programa de seguimiento de mariposas ( cBMS ) o el seguimiento de pájaros comunes ( SOCC ), dos programas bien cubiertos en todo el territorio y que aportan datos continuos que contribuyen a conocer las distribuciones y tendencias europeas de este grupo de especies. Los datos que recogen se integran en el Pan-European Common Bird Monitoring Scheme (PECMBS) y European Breeding Bird Atlas (EBBA2) en el caso de los pájaros, y en el European Butterfly Monitoring Scheme (eBMS) en el caso de las mariposas.

Papallona a la mà

Identificación de una especie de mariposa durante el muestreo de mariposas diurnas del cBMS. Autora: Alba Mas

Cómo transformar los datos de seguimiento en indicadores de la biodiversidad

Las variables esenciales de biodiversidad son claves en este estudio porque son la referencia para saber si estamos siguiendo bien la evolución de la biodiversidad y qué datos nos faltan para poder cumplir con los objetivos establecidos en las políticas de conservación. Estas EBVs las desarrolló GEO BON , la Red de Observación de la Biodiversidad del Grupo sobre Observaciones de la Tierra, que aglutina datos de biodiversidad para hacerlos accesibles a gobiernos y gestores. A partir de ese marco, el proyecto europeo EuropaBON definió una lista de 84 EBVs, adaptadas a los requerimientos de las políticas ambientales europeas.

Para ver dónde se producen los cuellos de botella, el estudio comparó estas EBV a nivel europeo con los programas de seguimiento de la biodiversidad que ya funcionan en Europa. En concreto, de las 84 EBV que propone EuropaBON, en este estudio se han analizado hasta 37. Para cada una de ellas se elaboró una ficha y, a partir de 16 criterios que pueden convertirse en obstáculos para la disponibilidad de datos, se valoró hasta qué punto cada programa de seguimiento tiene la información necesaria para cumplir con la variable esencial y qué debería mejorarse. La investigadora pone un ejemplo: "si un programa de seguimiento recoge datos cada cinco años, pero la variable esencial requiere una periodicidad de tres años, se considera que existe un cuello de botella". Identificar estos cuellos de botella es un primer paso para mejorar los programas de seguimiento y obtener una imagen más completa de los cambios que sufre la biodiversidad en Europa.

A partir de aquí, la autora destaca la importancia de poder implementar lo que por ahora es un proyecto piloto, que es el Centro Europeo de Coordinación de la Observación de la Biodiversidad . Esta iniciativa, que nace de EuropaBON, tiene como objetivo armonizar el seguimiento de la biodiversidad en todo el continente y conseguir que todos los países utilicen los mismos criterios para evaluar la biodiversidad. Esto hará que los datos puedan ser comparados entre ellos y, por tanto, ayudar a orientar las políticas ambientales.

Referencia: Morán-Ordóñez, A., Blasi, M., Santana, J., et al. (2026). Europe's bottlenecks para la operacionalización de Essential Biodiversity Variables para Environmental Policy Support. npj Biodiversity. https://doi.org/10.1038/s44185-026-00147-4