Cuando haces fotos a casi 100 personas seguidas y las escuchas, con la intimidad y fragilidad que supone ponerse ante un objetivo, ves que cada una ha llegado a ponerse delante de la cámara del CREAF siguiendo caminos muy distintos. Una hace escasos meses que ha llegado al centro, otra lleva más de 25 años trabajando, una ya sabe porqué la utilizará, le han pedido en varios congresos donde hace ponencias, la otra ha montado su primer currículum, porque apenas está en el segundo año de doctorado.
Ante el objetivo han pasado todas las mujeres que, juntas, hacen posible que la investigación del CREAF avance y sea posible, investigadoras, técnicas, gestoras , todas se preocupan porque "no sé cómo ponerme para que la foto quede bien" o porque "no soy nada fotogénica", pero todas comparten la ilusión de tener este regalo.
"Al ver a las mujeres pasando por la sesión de fotos, casi todas cuestionando su imagen, era imposible no imaginarse lo diferente que habría sido una sesión de fotos sólo de hombres. Esta diferencia nos interpela y nos recuerda que hay que continuar generando espacios para que el trabajo de todas ellas -gestoras, técnicas e investigadoras- sea reconocida sin el peso constante de los estereotipos. diversidad de historias vitales que hay detrás ”, Teresa Rosas, Responsable de Talento Académico y Género