17/07/2026 Noticia

El deseo de observar las plantas sin dañarlas alimenta la segunda residencia artística Jaume Terradas

Técnico/a de comunicación

Diego de la Vega

Científico, historiador y comunicador de la ciencia. Soy un apasionado de la ciencia, principalmente en sus dimensiones sociales e históricas.

La residencia de investigación artística Jaume Terradas vuelve con una segunda edición impulsada por ECOTONS, el grupo de arte y ciencia del centro. La primera edición ya demostró que la fórmula funciona haciendo que el carbono y el tiempo se transformaran en una fábula. Esta vez, el interés compartido por estudiar el agua en las plantas mediante tecnologías poco invasivas ha sido el punto de encuentro que da comienzo a la colaboración entre los investigadores Kate Johnson y Marc Busuldu y los artistas María Castellanos y Alberto Valverde.

Como en la edición anterior, la residencia ha nacido de un cuidadoso proceso de curadoría que durante meses ha buscado la conexión más honesta entre un grupo de investigación del centro y una selección de artistas. Este proceso ha sido liderado por Paula Bruna, ambientóloga y artista, que será de nuevo la encargada de acompañar a los participantes de la residencia durante sus meses de colaboración.

Paula Bruna CREAF

En esta segunda edición estamos consolidando la residencia. El año pasado teníamos aún dudas sobre qué podía pasar. Ahora tenemos la certeza de que es posible, de que funciona y podemos esperar una colaboración bidireccional a nivel conceptual, metodológico y tecnológico.

Paula Bruna, curadora de la residencia de investigación artística Jaume Terradas

El arte de hacer ciencia sin dañar

En su día a día en el laboratorio, Kate Johnson investiga cómo responden las plantas ante climas extremos, como las sequías o las heladas. Para ello, utiliza técnicas de imagen a nivel microscópico, como cámaras de imagen por cavitación y rayos X. Marc Busuldu, por su parte, aspira a mejorar los algoritmos que permiten estimar el estado hídrico de los bosques a partir de imágenes de teledetección, como las captadas por satélites o drones. Por ahora, pasa horas en el laboratorio estudiando cómo reaccionan diferentes hojas al exponerlas a pulsos electromagnéticos, en función de la proporción de tejido, agua y aire de cada una. Ambos trabajan a escalas diferentes, pero comparten una misma filosofía: evitar, en la medida de lo posible, dañar la planta que estudian.

La búsqueda de artistas con una sensibilidad similar ante la observación del mundo vegetal durante el proceso de curadoría desembocó en María Castellanos y Alberto Valverde. Llevan trabajando juntos desde 2009, especialmente en procesos de investigación artística donde interaccionan con científicos. Mientras que María es doctora en Bellas Artes, Alberto es también tecnólogo y trabaja con modelos matemáticos y de predicción.  

“Lo que más nos ilusiona de esta residencia es construir conocimiento desde un diálogo entre arte y ciencia. Nos interesa que el intercambio sea recíproco: que la investigación científica inspire y transforme nuestra práctica artística, pero que el proceso artístico también aporte nuevas perspectivas a la investigación científica. Esperamos que este encuentro genere nuevas preguntas y abra caminos de exploración.”   

Foto 2. Liriodendron tulipifera congelado, parte de los estudios sobre la respuesta de las plantas a climas extremos. (Kate Johnson)

Liriodendron tulipifera congelado, parte de los estudios sobre la respuesta de las plantas a climas extremos. Imagen: Kate Johnson

Foto 1. Sección transversal de una rama de Allocasuarina obtenida mediante tecnología de sincrotrón, una de las técnicas de imagen no invasivas (Kate Johnson)

Sección transversal de una rama de Allocasuarina obtenida mediante tecnología de sincrotrón, una de las técnicas de imagen no invasivas. Imagen: Kate Johnson

Foto 3. Marc Busuldu junto al DAK-TL2, su herramienta de trabajo en el laboratorio. (Marc Busuldu)

Marc Busuldu junto al DAK-TL2, su herramienta de trabajo en el laboratorio. Imagen: Marc Busuldu

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Cuatro personas vestidas de blanco sentadas en el suelo entre papeles bajo la luz de un foco

El intercambio ya está en marcha

La interacción entre ambos equipos acaba de comenzar, pero ya está siendo muy intensa. Los artistas residentes están descubriendo las cámaras que utiliza Kate y analizando la gran cantidad de datos recogidos por Marc. Igual que el año pasado, aún es pronto para saber en qué dirección avanzará la residencia, pero ya se ha hecho patente que el intercambio bidireccional está ocurriendo. 

Woman smiles, posing near red flowers and green plants.

El arte y la ciencia pueden considerarse similares en muchos sentidos, como actividades centradas en la investigación y profundamente creativas que buscan comunicar mensajes e ideas. Sin embargo, la perspectiva única que los científicos y los artistas aportan a su respectivo trabajo hace que colaboraciones como esta sean emocionantes y mutuamente beneficiosas, ya que nos sacan de nuestras formas habituales de pensar. Espero seguir trabajando con Marc, Maria y Alberto para explorar, comprender y mostrar la maravilla de las plantas de formas nuevas e imaginativas.

Kate JOHNSON, investigadora del CREAF

Marc Busuldu, CREAF

Desde que supe que el CREAF tenía en marcha la residencia artística tuve claro que quería formar parte de ella. Creo que el intercambio entre el mundo científico y artístico que esta permite puede tener potencial para la investigación en ambos campos. En concreto, creo que aproximarse a una misma realidad desde diversos prismas puede dar visiones diferentes y complementarias que pueden ser, en conjunto, muy valiosas. Ahora que hace un año que empecé mi doctorado y tengo una línea de investigación clara, creo que era el momento oportuno. Estoy muy agradecido a Paula Bruna por seleccionarnos a Kate Johnson y a mí como investigadores del CREAF, y a María Castellanos y Alberto Valverde como artistas. Creo que fusionando nuestra investigación y su experiencia previa colaborando con otras instituciones científicas, junto con su trabajo basado en la modelización matemática, puede resultar en algo realmente extraordinario.

MARCO BUSULDU, investigador del CREAF

A partir de ahora, todos los implicados se reunirán de manera recurrente y empezarán un proceso de aprendizaje muy enriquecedor que será acompañado por Paula Bruna y que durará hasta finales de 2026.