Es probable que en las próximas temporadas los espacios fluviales vayan ganando importancia como zonas de especial interés para las mariposas
Cuando pensamos en mariposas urbanitas pensamos sólo en las que viven en los parques y jardines de la ciudad. Sin embargo, el área metropolitana de Barcelona queda atravesada por dos ríos, el Besòs y el Llobregat, que son espacios naturalizados en medio de las ciudades con un gran potencial para la biodiversidad. Para poder cuantificarlo, el Observatorio metropolitano de mariposas mBMS, un proyecto de ciencia ciudadana coordinado por el centro de investigación en ecología CREAF e impulsado por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), ha incorporado tres nuevas zonas de muestreo en el cauce del río Llobregat. Los primeros datos obtenidos en estos espacios, que se publican en el séptimo informe anual del Observatorio, muestran que durante el 2025 estos espacios fluviales han registrado exactamente la misma riqueza de especies que la media de los parques urbanos metropolitanos –18 especies–, pero en cambio la cantidad de individuos ha sido superior: la abundancia media en los espacios fluviales ha sido de 28,2 mariposas por muestreo, una cifra superior en 1,5 veces a la media del historial de datos de los parques (19,3) y casi 3 veces superior a la de las playas (10,2). Así, con la misma cantidad de especies, en los espacios fluviales se pueden contar más mariposas en general.
Espacio fluvial del Llobregat a su paso por Sant Boi de Llobregat. Autoría: Jordi Surroca
Estos primeros resultados confirman la importancia ecológica de los espacios fluviales en el entorno metropolitano. "Si en sólo un año ya se han encontrado las mismas especies que de media encontramos en los parques, es probable que durante las próximas temporadas estos espacios fluviales vayan ganando importancia como zonas de especial interés para las mariposas", predice Joan Pino, responsable científico del mBMS, director del CREAF y catedrático de Ecología de la UAB. Algunos de los motivos de esta abundancia es que predominan los hábitats abiertos con una gran diversidad de especies de plantas y, además, tienen períodos vegetativos y floración más largos porque hay más agua, "por tanto las mariposas tienen más alimento y durante más tiempo".
Tanto es así, que en este primer año, en estos espacios se ha detectado un individuo de doncella didima (Melitaea didyma), cuando hasta ahora sólo se habían detectado tres individuos en todo el proyecto –que empezó hace siete años– en el parque de la Torre-roja (Viladecans) entre el 2021 y el 2022. “Esta observación destaca la importancia de mantener los esfuerzos en los nuevos transectos que se realizan en los tramos del río Llobregat, ya que esto permite detectar especies propias de ambientes abiertos y baldíos, así como de cultivos en zonas de agricultura extensiva, como la doncella didima”, apunta el Dr. Pino.
Ejemplar de damer rojizo (Melitaea didyma) . Autoría: Cristobal Jimenez en iNaturalist, CC-BY-NC-ND.
La blanquita de la col y la maculada, las más observadas
En concreto, los tres transectos fluviales donde la comunidad de voluntarios y voluntarias ha hecho el seguimiento se sitúan en los humedales de Molins de Rei, en el Parque Agrario de Sant Boi de Llobregat y en Ca n'Albareda (Sant Andreu de la Barca).
El análisis de la composición de las comunidades de mariposas en estos nuevos espacios fluviales muestra una clara dominancia de la blanquita de la col (Pieris rapae), que concentra el 70,4 % de todas las observaciones registradas y que empuja hacia arriba los datos de abundancia. Muy por debajo está la maculada (Pararge aegeria) con un 8,2 % de observaciones. El resto de especies hasta alcanzar las 18 se encuentran por debajo del 3 % de observaciones. "La blanquita de la col hace migraciones siguiendo los cursos fluviales y esto puede explicar la espectacular dominancia de esta especie en los espacios fluviales del Llobregat", detalla Pino.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
Año récord por las mariposas
Más allá de la incorporación de los espacios fluviales, 2025 ha sido un año especialmente positivo para las mariposas metropolitanas. El mBMS ha registrado 15.206 individuos, la cifra más alta desde el inicio del proyecto en 2019, y también un récord de diversidad con 45 especies detectadas. "Nunca se habían visto tantas especies en un solo año; hasta ahora el máximo había sido en 2023, con 44 especies", recuerda Joan Pino, que añade que "en parte se debe a la incorporación de los nuevos espacios fluviales, más naturalizados y favorables para las mariposas y que, claro está, las lluvias de los últimos meses han hecho que al menos hasta ahora haya sido un año bueno para las mariposas en general". Esto es muy buena noticia, puesto que las mariposas son bioindicadoras de la salud de los ecosistemas.
Sin embargo, si nos fijamos en términos de composición de especies en el conjunto de los espacios de muestreo, tal y como ocurre en los espacios fluviales también existe una dominancia clara de la blanquita de la col (Pieris rapae), que concentra el 37,5 % de las observaciones. La segunda especie más observada es también la maculada (Pararge aegeria), con un 7,1 % de las observaciones. “Detectamos una mejora en el equilibrio de las abundancias respecto al 2024, pero todavía existe un desequilibrio entre especies y no se ha recuperado la situación previa a la sequía, en la que la blanquita de la col era también la especie más observada pero no pasaba del 20 % de las observaciones”, advierte Pino.
Por el momento, 2026 también apunta a ser un año positivo para las mariposas: “los informes mensuales que elaboramos nos indican que hasta ahora cada mes se están viendo más individuos y más especies que la media del proyecto”, adelanta Jesús Fernández, jefe de Servicio de Infraestructura Verde del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). Sin embargo, el resto de la temporada dependerá de los episodios de calor extremo y de la precipitación que haya durante el verano y el otoño.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
Ciencia ciudadana al servicio de la biodiversidad
Los resultados han sido posibles gracias a la participación de 53 personas voluntarias que han realizado 482 muestreos a lo largo de 2025, consolidando el mBMS como una de las principales iniciativas de ciencia ciudadana dedicadas al seguimiento de la biodiversidad urbana y metropolitana. "Con la incorporación de los espacios fluviales, el mBMS amplía su capacidad para entender cómo los diferentes ambientes metropolitanos contribuyen a la conservación de las mariposas, y con esta información se pueden idear nuevas herramientas para orientar la gestión ecológica de los espacios verdes y azules del área metropolitana", destaca Jesús Fernández desde el AMB. Así, el proyecto hace un llamamiento a la participación ciudadana para sumarse a esta búsqueda de mariposas e invita a visitar la web del proyecto para tener todos sus detalles. ¡Todas las personas aficionadas a las mariposas, naturalistas o interesadas son bienvenidas!