26/02/2026 Protagonistas

Lucía Galiano o cómo cerrar el círculo al servicio de la ciencia

Comunicación y Relaciones Internacionales

Adriana Clivillé Morató

Periodista convencida del valor la comunicación para construir mejores organizaciones. Adentrándome en las relaciones internacionales. 

Como científica responsable de las infraestructuras de experimentación del CREAF, la dedicación de Lucía Galiano es la pieza que completa un recorrido de fascinación por el conocimiento. Por el trayecto ha completado el doctorado en el CREAF sobre mortalidad de bosques asociada a sequía, donde también ha trabajado como técnica calificada de investigación, ha ejercido como investigadora pre y post doctoral en Suecia, Alemania, Suiza y Estados Unidos y ha impartido docencia en la Universidad Autónoma de Barcelona. Un camino que hoy la sitúa en una posición privilegiada para entender y acompañar al equipo científico en sus necesidades de infraestructura, tarea que intenta abordar combinando empatía y la experiencia acumulada en investigación. "Provenir de la carrera científica me permite disponer de una perspectiva amplia, zambullirme en las necesidades, situar las preguntas del proyecto en su contexto de investigación y, a la vez, tener empatía con situaciones como llegar de una campaña de campo a horas intempestivas y tener que organizar todo el material y las muestras", comenta.  

La colaboración codo con codo con el personal investigador y seguir conectada con el conocimiento científico dan sentido a su trabajo, que lleva a cabo con un equipo del que confiesa sentirse "muy orgullosa" y que incluye a Xavier Altarriba, Meritxell Puig y Magda Pujol. Sin olvidar la coordinación previa de los espacios experimentales en la que participó Marta Barceló.

Four people smiling in a bright white laboratory.

El equipo de infraestructuras de investigación que coordina Lucía Galiano incluye a Magda Pujol, Xavier Altarriba y Meritxell Puig (de izquierda a derecha). Imagen: Galdric Mossoll

"Necesito que el día a día se desarrolle en estrecha colaboración con el equipo científico", afirma, mientras admite que este contexto es lo que hace realmente gratificando su trabajo. Cerrar filas con el personal investigador se demuestra en acciones como la que han llevado a cabo con el investigador Oriol Lapiedra, que conjuntamente han obtenido la licencia que les habilita como supervisores de rayos X para radiografiar esqueletos de lagartos, expedida por el Consejo de Seguridad Nacional. "Es una oportunidad para saber un poco más y me encanta. Me llena de alegría ver que todo el trabajo de gestión que hacemos sirve para hacer ciencia", reflexiona con una mezcla de gratitud y satisfacción.

Un cambio de magnitud

El salto sustancial que experimenta el centro se le hace evidente cuando se reincorpora en 2019 a un CREAF en constante crecimiento con líneas de gestión e investigación nuevas. "Percibí un cambio significativo en la cantidad de proyectos y cosas que pasaban y, por eso, era necesario disponer de más espacio para muestras, para instrumentos, para material de campo, congeladores, cámara fría, nevera de -80º, así como más protocolos de trabajo y normativas de funcionamiento, porque todos los efectivos estaban colapsados", recuerda. La primera distinción de excelencia Severo Ochoa de 2019, le permitió impulsar una primera fase de mejoras y, mirándolo desde la distancia, admite que hay mucho trabajo realizado, si bien desde la auto exigencia apunta que le gustaría “hacer mucho más”.

Lucía Galiano Pérez

Necesito mantener un contacto directo con la ciencia para conectar con ella y evidenciar que el apoyo que prestamos tiene sentido

Lucía Galiano

Esta primera fase de mejoras incluye la renovación de los laboratorios existentes y la incorporación de tres nuevos espacios destinados a dar respuesta a la consolidación de líneas de investigación del centro, como la dendrología (con la investigadora Laia Andreu a la cabeza), la ecología animal (liderada por Oriol Lapiedra) y la paleoecología (dirigida por Sandra Nogué). "Las infraestructuras han mejorado, y esto es una buena noticia", asegura, mientras señala que "el centro tiene limitaciones de espacio y de instalaciones y esto nos obliga a trabajar en red, compartiendo los servicios de campos experimentales e invernaderos con otros centros de investigación o universidades, y establecer convenios de colaboración para compartir laboratorios especializados". Mientras reconoce que "este modelo permite optimizar el sistema de investigación, pero al mismo tiempo el día a día en el laboratorio es más arduo, ya que implica trabajar en ubicaciones diferentes".

A medio plazo le gusta imaginar un CREAF con infraestructuras experimentales más ambiciosas, con un equipo consolidado y con un sistema de calidad y seguridad en los laboratorios más robusto. Contempla poder incorporar en el futuro equipamientos más sofisticados y ajustados a las líneas de investigación, si bien se muestra convencida de que hoy "el centro puede sentirse orgulloso de las mejoras logradas, porque dispone de la infraestructura básica necesaria para dar respuesta a la ciencia que impulsa".

Ciencia en primera persona

Disponer de tiempo para participar en algún proyecto de investigación o alguna campaña de campo sobre el terreno representaría, para ella, una segunda vuelta de círculo y acabaría de dar sentido a su vocación. Es un objetivo que se plantea a medio plazo para redondear el servicio que presta en investigación. "Para mí, las campañas de campo son lo más estimulante, porque es donde me formulo más preguntas sobre cómo funciona la naturaleza y qué retos tenemos. También me gusta asistir a las CREAFTalks o a las defensas de tesis, porque necesito mantener un contacto directo con la ciencia para conectar y hacer evidente que el apoyo".

La frase que más repite Lucía Galiano es “me encanta hacer ciencia”, a lo largo de una conversación en la que reconoce su profunda curiosidad e interés por el conocimiento por sí mismo. Tiene claro que ahora ocupa una posición en la que encaja, que le permite la dualidad de vivir en un contexto científico y, al mismo tiempo, aportar un orden y una racionalidad en el que se siente cómoda.