Además, muchas plantas dependen de alianzas con hongos micorrízicos, que amplían el alcance de las raíces y las ayudan a captar nutrientes. Esta relación, fruto de millones de años de evolución, permite acceder a fuentes de fósforo que de otra forma serían inaccesibles. A cambio, las plantas aportan carbono y otros nutrientes a los microorganismos, "en una relación de simbiosis", explica Sardans.
“Con este estudio damos un paso adelante para entender el ciclo del fósforo y abrimos la puerta a estrategias más sostenibles para producir alimentos, mejorar los modelos climáticos y preservar el funcionamiento de los ecosistemas”, concluye Peñuelas.
Artículo de referencia: Peñuelas, J., Zheng, B., Tariq, A., Sardans, J. Microbial phosphorus cycling in terrestrial ecosystems. Nature Rev Microbiol (2026). https://doi.org/10.1038/s41579-026-01296-w