El gran desafío de eMINING consiste en establecer los protocolos y demostrar la viabilidad económica necesaria para que la industria adopte esta solución. El objetivo de la propuesta es convertir las plantas de tratamiento de aguas residuales en proveedores de metales de origen responsable, a la vez que se protegen los ecosistemas acuáticos, se fomentan las economías locales y circulares y se contribuye a la transformación del mercado europeo de servicios de tratamiento de aguas residuales. "Tenemos que comprobar la cantidad de metal que se pueden extraer", explica Marcos Fernández, "y yo soy el enlace entre la ciencia básica y la realidad empresarial, algo que es completamente nuevo para mí".
En el origen de esta idea residen los datos obtenidos gracias al proyecto científico STOIKOS, sobre la cantidad de metales pesados que acumulan las especies vegetales. "Con eMINING, proponemos recuperar estos minerales de los efluentes y lodos de las plantas depuradoras, no del suelo como hacen otros proyectos de agrominería", explica Fernández. Asimismo, el investigador del CREAF reconoce que se adentra en este campo del conocimiento "un poco por curiosidad", tras leer artículos científicos sobre agrominería y conocer el trabajo que se lleva a cabo en el Urban River Lab (UB, CSIC). "Además, me entusiasma poner en marcha una iniciativa que va más allá de la ciencia pura", afirma.
La beca ERC Proof of Concept está concebida para reducir la distancia entre la investigación académica pionera y las primeras etapas de la innovación comercial o social. Se orienta a facilitar la exploración del potencial comercial y de innovación social de los resultados de la investigación. "Estoy muy contento", admite Fernández, "la beca confirma que ha sido una buena idea pero, sobre todo, es un proyecto mayúsculo porque me adentro en un terreno completamente nuevo para mí".