14/07/2026 Noticia

Vacas con collares GPS: un modelo de pasto virtual para reducir el riesgo de incendios forestales

Responsable de comunicación social

Marina Torres Gibert

Bióloga ambiental especializada en comunicación científica. Me apasiona explicar la ciencia a la sociedad de forma atractiva y comprensible.

En el extremo norte de Catalunya, junto a La Jonquera, pasta una vaca peculiar. Es la vaca de la Albera , una raza autóctona de esta zona que se conoce por ser una “desbrozadora natural” excelente. Además de pastos, se alimenta de la vegetación arbustiva del sotobosque, lo que la convierte en una buena aliada para prevenir los incendios forestales . Estas vacas son las protagonistas del proyecto LifePyrenees4Clima , una iniciativa transfronteriza que quiere adaptar el paisaje y la vida de los Pirineos al cambio climático. Una de las líneas de trabajo es probar un nuevo sistema de pasto virtual para mejorar la gestión forestal del territorio y reforzar la prevención de incendios.

Las acciones de gestión forestal, como los aclareos, la reducción selectiva del sotobosque o la recuperación de antiguos pastos para mantener espacios abiertos, son muy efectivas para reducir el riesgo de incendios. Ahora bien, al disminuir la densidad del bosque, llega más luz solar al suelo, lo que favorece el crecimiento de arbustos y otra vegetación en el sotobosque. Por eso, si no se realiza un mantenimiento periódico, esta vegetación puede volver a acumularse rápidamente y aumentar de nuevo el riesgo de incendio.

Por otra parte, existen zonas donde este tipo de actuaciones son difíciles de implementar debido a la orografía irregular del terreno y la elevada densidad arbórea que dificultan su acceso. Un ejemplo es una finca particular de Requesens, en el macizo de la Albera, con 2.200 hectáreas de superficie, más del 95 % de las cuales son forestales. En este entorno, un equipo de investigación del CREAF está desarrollando una prueba piloto de pasto dirigida con la vaca de la Albera para favorecer la gestión forestal en zonas boscosas de difícil aprovechamiento ganadero y garantizar que los efectos de la intervención se mantengan a largo plazo.

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Realizar gestión forestal en un bosque entero es muy costoso. Por eso, es importante asegurar que cualquier acción que se realiza mantenga los efectos a medio y largo plazo, si no, la gestión pierde su efecto. Aquí es donde entra en juego el ganado de pasto.

Diana Pascual, investigadora del CREAF

Pastar a distancia

Para hacer posible esta gestión, el proyecto está poniendo a prueba un sistema de cercado virtual que permite controlar el ganado a distancia y dirigirlo a sitios estratégicos. El sistema consiste en colocar unos collares con sensores GPS que están conectados a una aplicación para móviles o tabletas a través de la red de telefonía móvil y los satélites.

Desde la app, se pueden dibujar con precisión los perímetros virtuales. Así, cuando los animales se acercan al límite establecido, reciben primero una señal acústica. Si no retroceden, se activa una leve descarga similar a la de un hilo eléctrico. Si, sin embargo, alguna vaca sale del perímetro definido, el sistema lo notifica y el pastor sabe en todo momento dónde tiene la vaca porque la localización del animal se envía muy a menudo a la aplicación.

"A diferencia del sistema tradicional, con el pasto virtual no hay que preocuparse del mantenimiento de las alambradas eléctricas, ya que a menudo se rompen y no se pueden colocar tan fácilmente en según qué terrenos. Además, es un sistema mucho más flexible que permite gestionar un paisaje entero y no sólo parcelas concretas", explica la propietaria de la finca de Requesens, Conxita Esteba .

Vaques Requesens. Imatge Galdric Mossoll

Rebaño de vacas con collares GPS en la finca de Requesens, Alt Empordà. Imagen: Galdric Mossoll

Para hacer posible esta gestión, el proyecto está poniendo a prueba un sistema de cercado virtual que permite controlar el ganado a distancia y dirigirlo a sitios estratégicos. El sistema consiste en colocar unos collares con sensores GPS que están conectados a una aplicación para móviles o tabletas a través de la red de telefonía móvil y los satélites.

Desde la app, se pueden dibujar con precisión los perímetros virtuales. Así, cuando los animales se acercan al límite establecido, reciben primero una señal acústica. Si no retroceden, se activa una leve descarga similar a la de un hilo eléctrico. Si, sin embargo, alguna vaca sale del perímetro definido, el sistema lo notifica y el pastor sabe en todo momento dónde tiene la vaca porque la localización del animal se envía muy a menudo a la aplicación.

"A diferencia del sistema tradicional, con el pasto virtual no hay que preocuparse del mantenimiento de las alambradas eléctricas, ya que a menudo se rompen y no se pueden colocar tan fácilmente en según qué terrenos. Además, es un sistema mucho más flexible que permite gestionar un paisaje entero y no sólo parcelas concretas", explica la propietaria de la finca de Requesens, Conxita Esteba .

Eduard Pla, CREAF

Aunque esta tecnología ya está bastante extendida en los países del norte de Europa, en Cataluña todavía es poco habitual. Los primeros resultados de la prueba piloto son positivos, aunque todavía existen retos a resolver, como la cobertura de telefonía móvil y conseguir que los animales se acostumbren a responder a los estímulos sonoros y eléctricos de los collares.

Eduard Pla, investigador del CREAF

Recuperar el pasto para mantener el bosque a raya

Esta iniciativa nace de largo recorrido. El equipo del CREAF lleva más de una década investigando nuevas formas de gestión del territorio en un contexto de cambio climático. A través de los proyectos LIFE MEDACC, LIFE MIDMAC y MONIMED, realizando trabajos en la misma finca de Requesens, la conclusión que extraerán de ellos es clara: el silvopasto dirigido es una herramienta clave para reducir la biomasa forestal, mantener los espacios abiertos y, así, disminuir el riesgo de incendios forestales.

El silvopasto consiste en hacer apacentar animales dentro de zonas forestales de manera planificada para que tanto el bosque como la ganadería se beneficien. En este sentido, uno de los objetivos de Life Pyrenees4Clima es recuperar el mosaico silvopastoral combinándolo con herramientas como los cerrados virtuales para mantener el sotobosque a raya y recuperar los espacios abiertos que se han perdido con el abandono rural. "Tecnologías como ésta pueden ayudar a hacer viable la gestión de fincas grandes y recuperar el pasto de animales que se han perdido con los años", añade Eduard Pla , investigador del CREAF.

Con esta prueba piloto, el proyecto también explora la combinación del pasto virtual con criterios de ganadería regenerativa . "Se trata de rotar el ganado para que aproveche una zona de forma intensa durante un período corto y, después, desplazarlo a otra zona, dejando tiempo para que la vegetación se recupere. Este sistema mejora la fertilidad del suelo, estimula la producción y la calidad de los pastos, evitando que éstos se degraden por sobrepastoreo", explican los investigadores.

Un proyecto transfronterizo

El proyecto Life Pyrenees4Clima, apoyado por la Unión Europea, está liderado por el Observatorio Pirenaico del Cambio Climático, vinculado a la Comunidad de Trabajo de los Pirineos. Forma parte de una iniciativa más amplia destinada a desplegar la Estrategia Pirenaica del Cambio Climático (EPiCC) a gran escala territorial.

Entre sus objetivos, el proyecto pretende impulsar la economía local de las zonas de montaña, fomentar la diversificación de la agricultura de montaña, revalorizar recursos como la lana y madera, y promover modelos de turismo sostenible. Life Pyrenees4Clima cuenta con la participación de más de 40 socios de Francia, España y Andorra, y tiene una duración prevista de siete años.