23/03/2026 Noticia

Las tecnologías digitales, el ADN y una gobernanza coordinada pueden transformar el seguimiento de la biodiversidad en Europa

Técnico/a de comunicación

Marta Josa Bordell

Apasionada por la biodiversidad, la naturaleza, la ciencia y en constante aprendizaje. Soy científica ambiental por la Universitat de Barcelona (2017). También tengo un máster en Ecología Terrestre y Gestión

La pérdida de biodiversidad es un reto mayúsculo que implica seguir el estado de las poblaciones de muchas especies, extinciones, estado de conservación de los hábitats, distribución en el espacio de los individuos, etc. Esto son millones de datos que, para ser útiles para que los gobiernos actúen, deben ser sólidos y coherentes. Un nuevo estudio liderado por el proyecto EuropaBON y publicado en la revista Nature Reviews Biodiversity propone una solución a este reto. Concretamente propone realizar un plan integral que construya una red moderna e integrada de observación de la biodiversidad en Europa. Este trabajo, fruto de la colaboración de 15 organizaciones de investigación, aspira a convertirse en el modelo global para el seguimiento de la naturaleza en el siglo XXI.

A pesar de que en Europa existen numerosos programas que hacen seguimiento de la biodiversidad y de los ecosistemas, los datos que generan a menudo no están bien conectados entre sí. En algunos casos no son compatibles entre países y en otros existen lagunas importantes de información. Esta fragmentación complica poder actuar con rapidez frente a la crisis climática y ambiental.

Man with glasses smiling in front of green leaves.

Este nuevo modelo puede ayudar a integrar mejor toda esta información y hacerla más útil para la toma de decisiones.

Lluís Brotons, coordinador de las labores del CREAF dentro del proyecto EuropaBON

Indicadores, transparencia e innovación

El estudio propone conectar los sistemas de monitorización de biodiversidad que actualmente funcionan de forma dispersa, creando una red coordinada a nivel europeo. Esta transformación se basa en tres elementos principales:

  • Variables Esenciales de Biodiversidad (EBVs): Se trata de un conjunto de medidas biológicas estándar, escogidas por la comunidad científica, que permiten seguir los cambios en la biodiversidad a lo largo del tiempo y en distintos ecosistemas. Las EBV hacen de puente entre los datos de campo, como listas de especies, y los indicadores clave para las políticas de conservación, como la Lista Roja de la UICN. También ofrecen un marco común para valorar tanto la abundancia de especias como la salud general de los ecosistemas.
  • Centro Europeo de Coordinación (EBOCC): Este nuevo organismo europeo tendrá la responsabilidad de unificar los métodos de seguimiento, coordinar los proyectos y asegurar una gestión transparente de los datos sobre biodiversidad.
  • Combinación de innovación y conocimiento experto: El modelo integra herramientas modernas como sensores digitales, inteligencia artificial y ADN ambiental (eDNA) con la contribución insustituible de la ciencia ciudadana y de los taxonomistas especializados.

Para CREAF, esta publicación es un paso clave. Según Lluís Brotons, el trabajo establece "un marco compartido que permite trabajar juntos en los seguimientos de biodiversidad". Gracias a ello, los datos recogidos en Cataluña podrán integrarse en redes europeas e internacionales. Así, el CREAF contribuye activamente a la Estrategia de la UE para la Biodiversidad 2030 y al nuevo Reglamento de Restauración de la Naturaleza.