Según el equipo, a las perspectivas climáticas se suma la plaga de la seca (Phytophthora cinnamomi), un hongo que provoca que las raíces se pudran y hace que se seque el árbol, “existen focos de esta plaga y debemos ser precavidos”.
“Desde COVAP hace años trabajamos con el objetivo de reforestar y seguir cuidando el legado de las dehesas. Con este proyecto contrastaremos nuevos sistemas de riego para cuidar el crecimiento de nuestras encinas y preservar nuestras dehesas, extrapolando los resultados a las fincas de nuestros socios”, explica Emilio de León, director de Producciones Ganaderas de COVAP.
"Por nuestro lado, desde ADROCHES, como miembros del proyecto MONALISA y coordinadores del Caso de Estudio de Los Pedroches, consideramos que esta iniciativa responde a una demanda local clara: combinar la sostenibilidad ecológica con la viabilidad económica de nuestras explotaciones. Una dehesa restaurada es una dehesa que permanece, generando empleo y preservando nuestro patrimonio natural y cultural", destaca Manuel Salas, gerente de la Asociación ADROCHES-GDR Los Pedroches.