19/02/2026 Noticia

Pinos, eucaliptos y acacias se apoderan de los bosques mediterráneos y comprometen su futuro

Acacia ulicifolia. Foto: cirolana, iNaturalist CC-BY-NC.

Los bosques del mundo están entrando en una nueva era, caracterizada por la homogeneización, la pérdida de biodiversidad y el debilitamiento de los ecosistemas. Así lo demuestra un amplio estudio internacional publicado recientemente en la revista Nature Plants, liderado por la Universidad China East China Normal University y donde ha participado el CREAF. En concreto, el equipo ha analizado más de 31.000 especies de árboles en todo el mundo y ofrecen una visión global de cómo es probable que cambien los bosques en términos de composición, resiliencia y funcionamiento ecológico. La situación forestal en la Península Ibérica es coherente con las conclusiones de este estudio global, puesto que se ha observado la expansión de especies con una alta capacidad colonizadora en ambientes perturbados o degradados. Entre ellas hay especies exóticas invasoras, como el ailanto, y también formaciones dominadas por especies oportunistas favorecidas por la gestión forestal, como algunas especies de pinos, las plantaciones de eucaliptos o las acacias. 

Josep Peñuelas CREAF

Esta dinámica tiene consecuencias graves, puesto que incrementa el riesgo de incendios forestales, disminuye la biodiversidad y compromete la capacidad de nuestros bosques para almacenar carbono a largo plazo, un factor clave en la lucha contra el cambio climático
 

Josep Peñuelas, investigador del csic en el CREAF y coautor

Este fenómeno se explica, en parte, porque las especies como los robles o las encinas, tienen una madera más densa con hojas gruesas y raíces fuertes, así que crecen lentamente y necesitan más tiempo para establecerse. En contraposición, las especies oportunistas o colonizadoras actúan como “velocistas”, por ejemplo, los pinos crecen mucho más rápido porque tienen madera menos densa y hojas más ligeras, arraigan con facilidad y ocupan los espacios libres después de una perturbación como un incendio.

“Además, como crecen más rápido, esta expansión la ha favorecido la actividad humana, por ejemplo, repoblando zonas quemadas con pinos o promoviendo plantaciones de eucaliptos para la producción de madera”, añade Peñuelas. El investigador también aclara que “esto no quiere decir que los pinos sean malos per se, el problema es favorecerlos donde no toca”.

La columna vertebral de los bosques está en peligro

Según el estudio, esta tendencia se observa en todos los bosques del mundo y, en general, las especies más amenazadas suelen ser las especialistas de crecimiento lento. En este sentido, el estudio muestra que casi el 41% de las llamadas especies arbóreas naturalizadas -especies que no son originarias de una zona, pero que ahora crecen de forma silvestre- poseen características como crecimiento rápido y hojas pequeñas. Esto las hace adecuadas para entornos alterados, pero pocas veces ejercen las mismas funciones ecológicas que las especies nativas.  

Por Ethel Aardvark - Trabajo propio, CC BY 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4632987

Eucalyptus tereticornis. Autoría: Ethel Aardvark, CC BY 3.0.

Además, destacan que la homogeneización de los bosques afecta con especial dureza las regiones tropicales y subtropicales, donde se concentrará el aumento futuro del riesgo para especies que son la columna vertebral de estos bosques. "Hablamos de especies altamente únicas, especialmente concentradas en regiones tropicales y subtropicales, donde la biodiversidad es alta y los ecosistemas están estrechamente interconectados. Cuando las especies autóctonas especializadas desaparecen, dejan vacíos en los ecosistemas que las especies invasoras raramente consiguen llenar, incluso si son de crecimiento rápido y de alta dispersión", afirma Jens-Christian Svenning, profesor y director del Centro de Dinámica Ecológica en una Biosfera Nueva (ECONOVO) de la Fundación Nacional Danesa de Investigación, en el Departamento de Biología de la Universidad de Aarhus, y uno de los principales autores del estudio.

La gestión activa de los ecosistemas es esencial

En el estudio, el equipo ha moldeado cómo es probable que las especies arbóreas se propaguen o desaparezcan bajo escenarios futuros. Los resultados indican claramente que las especies de crecimiento rápido se volverán todavía más dominantes en las próximas décadas.

Ante este panorama, hay que limitar la expansión descontrolada de especies exóticas invasoras y, a la vez, proteger los árboles autóctonos de crecimiento lento y los que están amenazados. "Además, es fundamental mantener la diversidad funcional entre las especies arbóreas para garantizar la resiliencia a largo plazo de nuestros ecosistemas y para preservar la biodiversidad en un mundo de cambio acelerado", concluye Peñuelas.

Artículo de referencia: Guo, WY., Serra-Diaz, J.M., Guo, K. et al. Global functional shifts in trees driven by alien naturalization and native extinction. Nat. Plants (2026). https://doi.org/10.1038/s41477-025-02207-2