24/03/2017 Noticia

Los incendios pueden favorecer la diversidad de fauna y flora

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Verónica Couto Antelo

Técnica de Comunicación del CREAF desde 2016. Apasionada del mundo natural y su divulgación. Bióloga (UB), máster en comunicación científica (BSM-UPF) y estudiante Humanidades (UOC).

El fuego promueve que en muchos ecosistemas haya mayor variedad de especies animales y vegetales, porque crea una mayor diversidad de ambientes para vivir. Este efecto sobre los ecosistemas no es universal y requiere un profundo conocimiento sobre las especies y el régimen de incendios de cada región. Es esencial para planificar estrategias de gestión del combustible, cremas controladas y supresión de incendios en todo el mundo.

Crema controlada en Albacete, España. Autora: Carla Vilarasau/Pau Costa Foundation.
Crema controlada en Albacete, España. Autora: Carla Vilarasau/Pau Costa Foundation.

Los incendios podrían utilizarse para promover la biodiversidad. Ésta es la idea principal de un reportaje publicado en Science , y firmado por Lluís Brotons (investigador del CSIC en el CREAF y en el CTFC), y Luke T. Kelly (investigador de la Universidad de Melbourne en el CREAF y en el CTFC). Los autores recalcan que la aparición de fuegos naturales variados —grandes y pequeños, de copa y sotobosque, que afectan a especies más adaptadas o menos adaptadas al fuego— en algunos ecosistemas permite que se creen hábitats únicos y diversos, que de otro modo no aparecerían. Estos nuevos hábitats permiten que viva una mayor variedad de especies de la que había originariamente antes del fuego.

De hecho, hay casos muy específicos, como el pito ártico ( Picoides articus ), que dependen de las zonas post-incendio para vivir. Sin embargo, aunque una parte de la fauna y flora de una zona pueda resultar beneficiada por la aparición de fuegos de diferentes tipos, también necesita un tiempo mínimo para recuperarse.

"Todo parece indicar que los hábitats más heterogéneos favorecen la coexistencia de un mayor número de especies. Los fuegos potencian esta heterogeneidad, pero no quiere decir que haya siempre una relación directa entre más incendios y mayor biodiversidad", aclara Lluís Brotons. Y advierte que "hay que conocer las características de cada zona. Por ejemplo, si un pinar de pino carrasco y de pino silvestre convive con fuegos demasiado frecuentes, acabará desapareciendo, así como una parte importante de su fauna y flora asociada, porque los nuevos pinos no tienen tiempo para madurar y reproducirse".

El pictot ártico vive en los bosques de coníferas del norte de América y escoge zonas post-incendio para habitar. Autor: Snowmanradio (CC BY 2.0) Flick'r
El pictot ártico vive en los bosques de coníferas del norte de América y escoge zonas post-incendio para habitar. Autor: Snowmanradio (CC BY 2.0) Flick'r

Incendios programados para potenciar la biodiversidad

"Una de las cosas más importantes que queremos transmitir es que el fuego no es necesariamente malo. De hecho, hace tiempo que conocemos que hay algunas plantas y animales que lo necesitan para vivir", explica Luke Kelly, coautor del reportaje. "Lo nuevo y excitante es que estamos aprendiendo suficiente sobre cómo responde la biodiversidad a los incendios para poderlo aplicar en la gestión de los hábitats. Podremos ayudar a los gestores a decidir cuándo y dónde hacer cremas controladas ", añade.

 El estudio destaca que la gestión forestal debería tener en cuenta la respuesta de animales y plantas a los incendios y que debería integrarse esta información en los modelos de predicción de los cambios de la biodiversidad a lo largo del tiempo.

Cuando los expertos planifiquen una serie de fuegos controlados o estrategias de supresión de los incendios, donde la biodiversidad pueda resultar favorecida, los autores recomiendan tener en cuenta tres factores: el ciclo de vida de la vegetación que va a quemar, cómo afecta el cambio climático en esa zona concreta y qué efecto tienen los fuegos conducidos directa o indirectamente por humanos. Según el dr. Brotons "el fuego es parte de nuestros ecosistemas y lo seguirá siendo. Tenemos dos opciones: podemos utilizar estos nuevos conocimientos que estamos generando desde el mundo de la ecología y reforzar los aspectos positivos del fuego, o podemos esperar y responder a un ciclo de incendios impetuoso con impactos que pueden ser catastróficos".

Crema controlada en Alicante, España. Autora: Carla Vilassarau/Pau Costa Fundation.
Crema controlada en Alicante, España. Autora: Carla Vilassarau/Pau Costa Fundation.

El calentamiento global agrava los perjuicios de los incendios

El cambio climático reduce el intervalo entre los incendios y pone en peligro a muchas especies que tienen largos períodos de recuperación. "En el escenario que nos encontramos, muchas especies no podrán seguir ese ritmo tan rápido de afectación por el fuego y se acabará alterando toda la estructura del ecosistema. Esto se acentúa en regiones de clima seco y en hábitats que están afectados por otras actividades humanas, como es el caso del Mediterráneo", alerta el investigador catalán.

Por otra parte, los investigadores recuerdan que el cambio climático es sólo uno de los factores que afectan al ciclo natural de incendios, y que el cambio de usos del suelo o la fragmentación de los hábitats también ayudan a modificar ese ciclo. La deforestación que sufren Asia y Sudamérica o el abandono de los campos en la región Mediterránea son dos ejemplos de estas alteraciones en el régimen de incendios y, de paso, en la biodiversidad de la zona.

ARTÍCULO DE REFERENCIA

Kelly, LT and Brotons, L (2017) Using fire to promote biodiversity. Science 355: 8–9. DOI: 10.1126/science.aam7672