29/10/2026 Noticia

Los hongos que viven en el suelo tienen memoria y notan cuando un cultivo cambia a bosque

Experiment als hivernacles.
Responsable de comunicación social

Marina Torres Gibert

Bióloga ambiental especializada en comunicación científica. Me apasiona explicar la ciencia a la sociedad de forma atractiva y comprensible.

Los bosques que ocupan antiguos campos de cultivo y pastos son cada vez más habituales en muchas zonas de España. Según el último informe del State of Europe's Forests de 2025 , la superficie forestal del oeste de Europa ha aumentado un 1% al año por esta causa. Uno de los ejemplos lo podemos encontrar en los pinares de Pinus nigra de los Pirineos. Estos bosques "nuevos" se expanden de forma espontánea sobre terrenos abandonados, pero los suelos donde viven conservan la huella de los usos pasados. Suelen ser suelos degradados, más compactados y con una comunidad de microorganismos más débil. Esta herencia puede influir durante décadas en el funcionamiento de los ecosistemas y en el crecimiento de la vegetación, así como en su capacidad para afrontar los efectos del cambio climático. Entre los organismos más afectados por estos cambios se encuentran los hongos del suelo.

Para entender mejor este fenómeno, el proyecto MITICFOR , liderado por la investigadora del CREAF Teresa Gimeno , estudia cómo los hongos de los suelos con pasado agrícola o ganadero afectan al crecimiento de la vegetación. El objetivo es conocer hasta qué punto esta "memoria" del suelo condiciona la respuesta de los árboles frente a las condiciones climáticas del futuro, especialmente el aumento de las sequías.

Más de 400 árboles en miniatura para simular el futuro climático

El proyecto se centra en estudiar el papel de los hongos que viven asociados a las raíces de los árboles en una relación de simbiosis, llamados hongos ecotmicorrízicos . Ellos ayudan a las plantas a captar agua y nutrientes, mientras que reciben parte de los azúcares que éstas producen durante la fotosíntesis. Todo ello influye directamente en el crecimiento de los árboles y en su capacidad para almacenar carbono.

Para estudiar este efecto con detalle, los experimentos del proyecto se llevan a cabo en los invernaderos del IRTA Torre Marimon, unas instalaciones que permiten recrear condiciones ambientales controladas y simular escenarios climáticos extremos. El equipo investigador trabaja con más de 400 plántulas de encina (Quercus ilex) y de haya (Fagus sylvatica), cultivadas en suelos inoculados con diferentes comunidades de hongos procedentes de bosques con historias de uso diversas. Algunos de los suelos provienen de bosques establecidos sobre antiguos campos agrícolas o pastos, mientras que otros corresponden a bosques maduros con una larga continuidad forestal.

Els fongs micorrízics viuen enganxats a les arrels.
Mesures de creixement a les alzines.
Mesures de creixement de plantes.

Durante los experimentos, el equipo estudia el crecimiento de las plantas, su eficiencia en el uso del agua y su respuesta fisiológica tanto en condiciones normales como en episodios de sequía. Esto permitirá identificar qué comunidades de hongos ayudan a mantener el funcionamiento de la vegetación cuando hay menos agua.

En un futuro, estas "fórmulas" de hongos podrían aplicarse de forma activa para restaurar a suelos forestales degradados en un escenario climático cada vez más cálido y con menor disponibilidad de agua. El proyecto MITICFOR está financiado por el Ministerio de Ciencia y Universidades.

La investigadora Teresa Gimeno ho explica ella mateixa en aquest Reel a Instagram:

CON LA COLABORACIÓN DE:

INVESTIGADORA
Teresa Gimeno
Soy ecofisióloga vegetal y me interesa cómo los diferentes motores de cambio global afectan al funcionamiento de la vegetación y sus interacciones con el medio biótico y abiótico.

Smiling woman in a white shirt and backpack.