30/01/2026 Noticia

Las últimas lluvias llenan de agua el suelo forestal de España y refuerzan los bosques frente a futuras sequías

Robledal inundado de Tordera
Responsable de comunicación

Anna Ramon Revilla

Soy licenciada en Biología (2005 UAB) y Máster en Comunicación Científica y Ambiental (2007 UPF) . Desde 2011 soy la Responsable de Comunicación del CREAF.

Las lluvias intensas de las últimas semanas han recargado de forma notable el suelo de los bosques de España. Esta agua, invisible a simple vista, pero clave para la salud de los ecosistemas forestales, puede ahora visualizarse y analizarse con detalle gracias a ForestDrought, una de las dos herramientas de visualización de datos y modelización que acaban de ampliarse a escala estatal y que puede proporcionar información útil a los cuerpos de bomberos, las administraciones y sectores clave como el forestal o el agrario. A través del uso de un modelo de simulación forestal y datos de hasta 3 millones de celdas en todo el Estado, el sistema permite acceder al análisis del balance hídrico de los bosques y a los indicadores de riesgo de incendio en toda la península y las Baleares durante los últimos 365 días, algo que hasta ahora no estaba disponible de ninguna otra manera sin realizar los cálculos por cuenta propia.

Los bosques regulan el ciclo del agua. Cuando llueve con poca intensidad, el suelo forestal puede llegar a absorber un porcentaje muy elevado del agua que recibe. De hecho, los bosques retienen mucha más agua que cualquier otro tipo de cobertura (matorrales, suelos agrícolas…), lo que ayuda a evitar avenidas aún más fuertes río abajo. Cuando no llueve, el agua retenida en el suelo ayuda a soportar mejor los periodos de sequía, ya que aporta agua a los ríos durante más tiempo y mantiene los acuíferos cargados. 

“Estas aplicaciones nos permiten hacer un seguimiento exhaustivo de esta relación bosque-agua tan importante”, señala Víctor Granda, científico de datos de la Ecosystem Modelling Facility, que ha desarrollado el Laboratorio Forestal

Graphs showing fluctuating data points over time.
Four blue line graphs displaying data over time.
Graphs showing Data fluctuaciones over time.
Graphs of data over time, con blue lines on dark background.

ForestDrought es una plataforma de modelización desarrollada por el CREAF que, a diferencia de otras herramientas, modeliza cómo la meteorología interactúa con el suelo y la vegetación, un factor clave para entender fenómenos como la sequía, el riesgo de incendio o la regulación del ciclo del agua. Todo ello gracias al modelo MEDFATE, desarrollado también por la Ecosystem Modelling Facility. Hasta ahora solo operaba a escala catalana y ahora ofrece información de todos los bosques de España. La herramienta calcula diariamente el contenido de agua en el suelo y el estrés hídrico de la vegetación a partir de datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el Servei Meteorològic de Catalunya (SMC), MeteoGalicia y la Red de Información Agroclimática de Andalucía (RIA), combinados con información del suelo, el relieve y la estructura del bosque procedente del Inventario Forestal Nacional, el Mapa Forestal de España y datos derivados de vuelos LiDAR. Todo ello permite estimar el estrés por sequía de la vegetación y la humedad del combustible vivo, dos variables clave para comprender el riesgo de incendios forestales.

Por otra parte, la actualización del Laboratorio Forestal también ha permitido mejorar otra aplicación que se amplía a todo el ámbito español: Meteoland, una aplicación que proporciona estimaciones continuas de meteorología diaria mediante herramientas de interpolación estadística. Ofrece los últimos 365 días, incluso en zonas sin estaciones meteorológicas, de variables como la temperatura, la precipitación, la humedad relativa, el viento, la radiación solar y la evapotranspiración potencial. “Meteoland puede ser muy útil en casos en los que se necesiten datos climáticos en zonas sin información directa disponible. Además, permite consultar su incertidumbre. Esto incluye estudios científicos, pero también hemos recibido comentarios de usuarios que utilizan la información para predecir en qué zonas habrá más setas durante la temporada”, comenta Víctor Granda. 

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Una esponja llena hasta rebosar

Las últimas lluvias y los episodios de levante han provocado un aumento muy significativo de la humedad del suelo forestal en gran parte del territorio. Por un lado, las visualizaciones del Laboratorio Forestal muestran valores máximos de humedad del suelo, lo que significa que el agua se ha infiltrado hasta llenarlo. Por otro lado, muestran valores muy altos de agua azul, lo que indica que el agua que ya no se absorbe fluye pendiente abajo, emerge en fuentes y arroyos hacia los ríos o percola hasta llenar los acuíferos subterráneos. Recordemos que el agua verde es el agua de lluvia que queda retenida en el bosque, tanto en la vegetación como bajo tierra, mientras que el agua azul es la que fluye por fuentes y arroyos y llega a ríos, humedales, embalses y acuíferos.

Esta recarga es clave para la resiliencia de los bosques, ya que puede amortiguar el impacto de futuras sequías y reducir el riesgo de incendio a corto y medio plazo, siempre que las condiciones meteorológicas futuras no reviertan esta situación. También es clave para la resiliencia humana, ya que se rellenan embalses y acuíferos fundamentales para abastecer al sector agrícola e industrial en futuras sequías. No obstante, un suelo muy cargado de agua también puede desestabilizar terrenos y provocar desprendimientos en zonas de fuerte pendiente, como taludes. 

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Animaciones 3D desde el 1 de diciembre hasta hoy, donde se puede ver cómo se ha llenado de agua el suelo en Cataluña. Autoría: Víctor Granda

“Tener el suelo lleno de agua es un seguro de futuro. Nos permite saber que, ante futuras sequías, tendremos un reservorio imprescindible para mantener los bosques y los caudales de los ríos. Sin embargo, la última vez que alcanzamos buenas cantidades de agua en el suelo forestal fue durante el Gloria en 2022, y ya vimos que las olas de calor y las sequías extremas pueden dejarnos sin agua en poco tiempo. No podemos bajar la guardia”, comenta Annelies Broekman, investigadora del CREAF y experta en agua y cambio global.

Tras tres años de sequía, en Cataluña ha tenido que llover por encima de la media de los últimos 20 años —en algunos casos hasta un 150% más— para que el suelo forestal vuelva a llenarse hasta su máximo.

Un ejemplo de la buena situación del agua en el suelo de Cataluña es el acuífero Carme-Capellades, símbolo de la sequía de los últimos años con la imagen de su balsa seca frente al molino papelero. Hoy, esta balsa está a punto de desbordarse, lo que indica que el acuífero se encuentra completamente lleno. 

Ciencia abierta al servicio de la sociedad

El Laboratorio Forestal es una infraestructura desarrollada y mantenida íntegramente por el CREAF, con financiación del programa Severo Ochoa. Además de las herramientas de visualización, los datos y modelos generados constituyen una base fundamental para la investigación científica y el análisis del impacto del cambio climático en los bosques mediterráneos.

Dentro de la plataforma, los usuarios pueden visualizar los datos, descargarlos y utilizarlos en sus propios estudios. Además de estas dos apps, el Laboratorio cuenta con otras aplicaciones que permiten seguir el estado de salud de los bosques de Cataluña (Deboscat), datos sobre medidas concretas del bosque, como la alometría, o información de los inventarios forestales, entre otros.