13/10/2026 Noticia

El proyecto ECO-FUN despliega en Cataluña una red de sensores basados en el 'Internet of Things' para monitorizar la respuesta de los bosques al cambio climático

Galdric Mossoll.
Responsable de prensa

Ángela Justamante

Graduada en Biología y comunicadora científica, actualmente responsable de prensa del CREAF, también cuenta con experiencia en proyectos europeos y de divulgación científica.

¿Cómo responde el bosque mediterráneo frente al cambio climático? Ésta es una de las preguntas que trata de responder al proyecto ECO-FUN. Liderada por el equipo de ecología de cambio climático del CREAF (Climate Change Ecolab), la iniciativa despliega redes de sensores automatizados basados en tecnologías del Internet of Things (IoT) que permiten monitorizar en tiempo real variables clave de los ecosistemas y su relación con el microclima. Los sensores recogen una gran variedad de datos como la humedad del suelo, el flujo de savia, la fotosíntesis o variaciones microscópicas del volumen de los árboles. La red ya está instalada en el Parque Natural de Collserola, y, recientemente, también se ha ampliado en el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac.

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Uno de los objetivos principales del proyecto es entender mejor las respuestas funcionales de los bosques ante el aumento de la temperatura y los episodios climáticos extremos, e identificar posibles puntos críticos, los llamados puntos de no retorno, o límites a partir de los cuales los ecosistemas pueden sufrir cambios importantes

Jofre Carnicer, investigador de la Universidad de Barcelona y el CREAF.

La red de sensores contribuye, además, a crear un sistema de monitorización y alerta temprana que ayuda a detectar situaciones de riesgo y evaluar la vulnerabilidad de los bosques en tiempo real. Por ejemplo, una de las aplicaciones de este sistema en Cataluña es el desarrollo de indicadores mejorados de riesgo de incendio forestal, con resolución diaria, en colaboración con el Servicio de Análisis de Peligro de Incendios Forestales de la Generalitat de Catalunya, que informa cada día del riesgo de incendio en Cataluña.

Además, estos sensores se utilizan para “testear nuevas hipótesis, en la frontera del conocimiento, de cómo los bosques responden a los nuevos fenómenos extremos del cambio climático, como sequías estivales combinadas con oleadas de calor extremas que no tienen precedentes en el registro meteorológico de las últimas décadas", explica el investigador.

La nueva instalación en el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac

La última localización donde se han instalado los sensores es el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac, en la sede de la Mata (Mura), con el objetivo de conocer mejor cómo evoluciona su vegetación. Se trata de la instalación de una puerta de entrada digital (gateway) en la torre de la estación meteorológica oficial, que actúa como centro de comunicación de una red de sensores de los bosques del parque.

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La instalación se ha hecho aprovechando una infraestructura ya existente y ha contado con el apoyo de las asociaciones de promoción de la cultura científica y digital Meteoguilleries y DRON54. La torre que desde hace años acoge la estación meteorológica homologada del Parque ha facilitado el montaje y puesta en marcha del sistema, evitando nuevas intervenciones en el entorno natural.

El nuevo sistema permite recoger datos de forma continua sobre temperatura, humedad, condiciones del suelo y diversas variables fisiológicas de los árboles que influyen en el estado de los bosques del parque. Estos datos no sólo sirven para realizar seguimiento, sino también para analizar cómo responden los árboles a situaciones de estrés como la sequía o las olas de calor.

Disponer de estos datos de forma continua permite avanzar en la comprensión de cómo los bosques responden a los episodios climáticos extremos y mejorar la capacidad de anticipar situaciones de riesgo. Esta información, junto con datos de satélite del estado de la vegetación del parque provistas por el proyecto ECO-FUN, son transferidas a los gestores forestales del parque y permiten mejorar la conservación de los ecosistemas forestales en un contexto de cambio climático.