El edificio del CREAF está dotado de varios laboratorios que permiten el análisis y procesamiento de muestras con diferentes requisitos experimentales. Si trabajas con nosotros tendrás acceso a estas infraestructuras y los equipos a gran escala de los Servicios Cientifico-técnicos de la UAB, que abarcan otras metodologías experimentales. Los análisis altamente especializados que requieren técnicas de secuenciación de ADN de gran rendimiento o conocimientos de bioinformática se realizan con la colaboración de plataformas externas de investigación genómica.

El CREAF tiene tres colecciones de referencia. Una con más de 30.000 especímenes de polinizadores; otra con muestras de suelo de bosques y pastos de Catalunya caracterizadas en términos de propiedades físicas, químicas y biológicas; y una última con 7.500 cores o testigos de árboles mediterráneos.

El CREAF también dispone de una red de estaciones de investigación experimentales creadas para llevar a cabo estudios a largo plazo de diferentes tipos de ecosistemas y controlados desde hace décadas: estación del Montseny (montañas no mediterráneas), estación de Prades (montaña mediterránea) y estación de Garraf (Mediterráneo de tierras bajas). Estas estaciones ofrecen a los investigadores visitantes la oportunidad de estudiar procesos ecológicos a largo plazo y durante largas escalas espaciales.

El CREAF también dispone de instalaciones creadas para llevar a cabo programas de seguimiento ecológico a largo plazo de varias prácticas silvícolas. Este control está ayudando a mejorar la estructura y la dinámica de los bosques de tipo mediterráneo sometidos a perturbaciones (sequía, incendios forestales) o degradados por prácticas de gestión deficiente.

Laboratorios del CREAF

Laboratorio de suelos

Espacio dedicado a la ecología del suelo: análisis físicos, químicos y biológicos del suelo, como son determinar la concentración de determinados nutrientes, la microbiología o las comunidades del medio.

En los últimos años también ha servido en el campo de la ecotoxicología, en el estudio de suelos contaminados o "descontaminados". Por ejemplo, a partir de diferentes bioindicadores, como son los colémbolos (Folsomia candida), los oligoquetos (Enchytraeus crypticus), y los isópodos (Porcellionides sexfasciatus), de los que dispone el laboratorio.

Cuenta con un horno de calcinación, para el secado de carbonatos, materia orgánica, etc.; una estufa; un lector de absorbancia multiplaza, muy útil para medir actividad enzimática; diferentes centrífugas; y se complementa con otro pequeño laboratorio, donde hay extractores de fauna Berlese y una sala climatizada para las incubaciones (aparte de las cámaras, que hay en ambos laboratorios).

Laboratorio de microscopios y balanzas de precisión

Laboratorio comunitario, que resulta útil para todos los grupos de investigación del CREAF y del que disponen con total libertad.

Dispone de dos básculas de precisión para afinar los pesos; básculas tradicionales; un liofilizador, que hace el vacío y deja el material seco; un microscopio óptico de doble inmersión en aceite con cámara acoplada y un microscopio invertido, que por ejemplo el grupo de Paleobiología está utilizando para analizar fitoplancton y zooplancton en los sedimentos de aguas claras.

Laboratorio de química, cromatografía y gases

El CREAF tiene un laboratorio destinado a la realización de experimentos que requieren reactivos, disolventes, etc., del que saca mucho provecho la Unidad de Ecología Global en el análisis de diferentes sólidos (concentraciones de fósforo, de nitrógeno, etc.) y metabolómica. El laboratorio cuenta con una centrífuga; un agitador vórtice; un sonicador, que rompe las membranas de los sólidos mediante ultrasonidos; una liofilizadora; varios congeladores y los productos químicos necesarios (ácidos, bases, disolventes).

 

Hay otro laboratorio destinado a hacer experimentos de COVs (compuestos orgánicos volátiles, que permiten el estudio de la relación planta-planta, planta-animal y/o planta-atmósfera), porque constan de equipos completos de intercambio de gases y muestreo de emisiones.

En el laboratorio hay dos equipos completos de análisis: inyectores de líquido o gas (con capacidad para 98 viales), unidades de absorción térmica, espectrómetros, cromatógrafos, etc.

Laboratorio de aguas y laboratorios de muestras grandes y finas

Espacio enfocado al análisis del agua de lluvia y de los cursos de agua. Por ejemplo, el grupo de suelos lo está utilizando para encontrar concentraciones de nitratos y nitritos lixiviados.

Está equipado con un PH-metro, cromatógrafo de iones y cationes, conductímetro y estufas. El CREAF también trabaja para implementar un sistema que utiliza recolectores de lluvia y nieve equipados con cartuchos de resina de intercambio. Estos colectores pasivos estiman la deposición atmosférica actual en áreas remotas en los Pirineos.

Dos espacios destinados a analizar tranquila y espaciosamente los materiales recogidos en el campo, como pueden ser sedimentos, plantas, macetas para diferenciar niveles de sequía, etc.

Se separan entre ellos por el volumen del material que acogen: las muestras de mayor tamaño comienzan en el laboratorio de muestras grandes y en los siguientes pasos irán al de muestras finas para estudiar con más detalle, si es necesario.

Laboratorio de digestiones acidas

Laboratorio comunitario, útil para cualquier grupo en algún punto de su investigación, y aislado, pues se necesita seguridad cuando se hacen reacciones que liberan vapores.

Consta de dos campanas extractoras; un destilador convencional; un destilador Kjeldahl, muy útil para determinar el nitrógeno de suelos, aguas y alimentos; y armarios con los ácidos más frecuentes para las digestiones.

Laboratorio de ecología molecular

Laboratorio dotado con la infraestructura básica para aplicar las herramientas moleculares en la comprensión de cuestiones ecológicas y/o evolutivas. Esta infraestructura cambia constantemente en función de las necesidades de los grupos que lo utilicen.

Dispone de dos termocicladores (capacidad para 96 tubos de 0,2 ml o 1 placa de 96); una centrifugadora con dos rotores intercambiables; una centrifugadora  (para 24 tubos eppendorf); una báscula precisión; dos congeladores verticales; una cabina de flujo laminar, dos agitadores vórtice horizontales; un baño termostático de bloque metálico, un autoclave de sobremesa (capacidad de 12 litros) y tres fuentes de alimentación para sistemas de electroforesis.

 

 

Campos y estaciones experimentales

Invernaderos

La investigación que se hace en el centro requiere de la experimentación en condiciones controladas y varios grupos del CREAF llevan a cabo este tipo de experimentos en las instalaciones del Servicio de Granjas y Campos Experimentales de la UAB.

Actualmente, el uso de los invernaderos es muy frecuente, ya que ofrece un gran espacio para meter cientos de muestras vegetales.

Estación Biológica de Can Balasc

Estación biológica cerca de Barcelona. Situada en el parque natural de la Sierra de Collserola, una de las áreas más importantes y mejor conservadas de la zona metropolitana de Barcelona, Can Balasc cuenta con laboratorios e invernaderos, una casa de huéspedes con habitaciones para investigadores visitantes y 100 ha de bosques y lugares experimentales con fines de investigación. Es ideal para evaluar los efectos del cambio global en los ecosistemas metropolitanos mediterráneos (cambios en el uso del suelo, incendios forestales y especies invasoras). Tiene varios experimentos de campo que han estado funcionando desde hace más de 15 años y que forman parte de las Redes Españolas y Europeas de Investigación Ecológica a Largo Plazo (LTER-España y LTER-Europe).

Parcelas experimentales

Caldes de Montbui

Parcelas agrícolas permanentes de seguimiento de aplicación de Biochar. Localizadas en el IRTA-Torre Marimon (Caldes de Montbui). Se trata de un mesocosmos al aire libre donde se aplicó biochar en 2011 y se cultiva desde entonces con cebada, siguiendo las prácticas agrícolas de la zona. Fácil acceso y posibilidad de dormir cerca.

Humedales del Empordà (Parque Natural dels Aiguamolls de l’Empordà)

Parcela en el Parque Natural de los Aiguamolls de l’Empordà. Bosque joven gestionado, con vegetación de humedales y bosque de ribera. Dispone de sensores de temperatura y humedad y un sistema de seguimiento. Fácil acceso y posibilidad de dormir cerca.

Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa (Can Jordà)

Parcela en el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Bosque adulto y gestionado, con hayedos, robledales submediterráneos y templados, campos de cultivo. Dispone de una red de sensores de temperatura y humedad Lascar. Fácil acceso y posibilidad de dormir cerca.

Parque Natural del Montseny

Parcela en el hayedo de Santa Fe. Bosque adulto gestionado. Vegetación de hayedo maduro. El acceso no es muy fàcil y no hay posibilidad de dormir a cerca.

Valle de Ordino, Andorra

Parcela en el Valle de Ordino, en un bosque adulto de pino negro. Dispone de dendrómetros y cajas nido. No es muy fácil acceder, pero hay posibilidad de dormir cerca.

Parque del Garraf

Bosque cercano a Olivella, joven, no gestionado, que se estructura en un matorral regenerado después de un incendio forestal (1994). Dispone de estación meteorológica y de un tratamiento de sequía experimental. El acceso no es muy fácil y no hay posibilidad de dormir cerca.

Meranges, La Cerdanya

Parcela encima de Meranges. Pinar de pino negro con árboles adultos y alguno joven. Bosque no gestionado. El acceso es remoto y no hay posibilidad de dormir cerca.

Prades

Parcela de encinar en Poblet. Bosque adulto no gestionado con elevada densidad de troncos. Dispone de estación meteorológica y de un tratamiento de sequía experimental. El acceso es remoto y no hay posibilidad de dormir cerca.

 

Colecciones

Polinizadores

La colección de polinizadores comenzó en 2006 paralelamente al inicio de la línea de investigación relacionada al CREAF, dirigida por Jordi Bosch y Anselm Rodrigo, y ha llegado a alcanzar decenas de miles de ejemplares de 750 especies diferentes de insectos polinizadores.

No ha ido creciendo sólo por las capturas esporádicas, sino que detrás hay muestreos sistemáticos y estandarizados. Los métodos que han empleado principalmente son las capturas con redes entomológicas, las trampas de colores y los nidales para abejas y avispas solitarias. La colección contiene muestras de diferentes sitios de la península ibérica, como por ejemplo Catalunya (Barcelona, Montseny, Lleida, Olot), Sierra Nevada, Cuenca y Burgos.

Además, dispone de una base de datos correlacional donde se recoge información de la abundancia de algunas especies, sus rasgos funcionales (como el tamaño corporal o la longitud de las piezas bucales) y las interacciones que se han podido observar (en qué plantas recogen polen, qué tipos de parásitos hay en los nidos, rasgos comportamentales, etc.). De hecho, esta colección ya ha sido utilizada para análisis moleculares y metanálisis con algunos centros colaboradores.

Suelos

Desde los años 70 en cada estudio realizado por el Grupo de Suelos del CREAF y la UAB ha conservado un perfil descriptivo de campo y el análisis correspondiente de los suelos utilizados. Así, ha acabado convirtiéndose en una colección de horizontes —la Edafoteca— de toda España, que comprende muestras desde Galicia a las Islas Baleares, pasando por Catalunya o Cantabria.

La cifra ha ido creciendo hasta el actual millar de muestras y se han utilizado ya para comparar suelos de un mismo lugar en diferentes años, para estudiar los suelos de canteras donde se ha hecho restauración ambiental y para el análisis de isótopos.

Cores de árboles mediterráneos

A raíz de la participación en el Inventario Ecológico Forestal de Catalunya, el Grupo de Dinámica Forestal e Incendios conserva más de 7.500 cores de árboles típicos de la zona mediterránea.

La colección comprende dos tipos: cores parciales, donde sólo se ha extraído una pequeña parte del tronco para hacer una estima del crecimiento en los últimos años, y cores completos, aquellos dotados de toda una serie temporal (hasta el núcleo del tronco).

En total, se extrajeron representantes de cada clase diamétrica —a partir de los 5 cm de espesor del tronco— en unas 2.000 parcelas forestales y de todo tipo de especies de la región catalana, excepto la encina (Quercus ilex) y el alcornoque (Quercus suber). Esto se debe a la naturaleza de la madera de estos ejemplares, pues no tienen un sistema de crecimiento típico.

Este material ya ha sido utilizado en diferentes artículos científicos, para hacer medidas producción de los bosques, edad de éstos, crecimiento medio, etc. y se puede encontrar en Can Balasc.